La Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) plantea, en su agenda temprana 2026, modificaciones para que las empresas que emiten valores (acciones o bonos) en la bolsa identifiquen con mayor facilidad determinados hechos de importancia, con el objetivo de alinear la regulación peruana con los estándares internacionales.

Para Luis Miguel Garrido, asociado senior de Rubio Leguía Normand, la propuesta responde a la necesidad de que la norma evolucione al mismo ritmo que el mercado. El especialista sostuvo que los cambios no deberían exigir un mayor volumen de información, sino mejorar su calidad y relevancia para los inversionistas. “Más información no necesariamente significa mejor información. Lo importante es que sea útil, clara y permita entender aquellos eventos que realmente pueden afectar el valor de los instrumentos emitidos por las empresas”, afirmó.

Como antecedente, Garrido recordó que en 2021 la SMV ya modificó el reglamento para exigir que, además de informar los cambios en directorios y gerencias, las empresas identifiquen cuáles de sus directores son independientes, una medida orientada a fortalecer la transparencia y alinearse con mejores prácticas internacionales.

Por su parte, Karina Chinguel, socia de Vodanovic, consideró previsible que la SMV precise con mayor detalle los criterios para determinar cuándo un evento constituye un Hecho de Importancia. Según Chinguel, esto implicaría incorporar supuestos más específicos, parámetros de materialidad y ejemplos derivados de su experiencia supervisora y sancionadora.

Desde la entrada en vigor del reglamento en 2014, la casuística acumulada ha revelado vacíos normativos que la SMV busca subsanar. Uno de los aspectos que podría aclararse, según el experto, es el tratamiento de las sanciones administrativas. Aunque el reglamento actual ya contempla la comunicación de sanciones como hechos de importancia, no precisa expresamente que estas deban ser firmes. “En la práctica, muchas empresas (emisoras) consideran que comunicar una sanción antes de que quede firme puede generar una alarma innecesaria sobre una situación que todavía puede ser revertida mediante recursos administrativos o judiciales”, indicó Garrido.

Otro punto que requiere revisión es el tratamiento de la información reservada. Se trata de información que la compañía comunica a la SMV, pero cuya difusión al mercado solicita mantener en reserva, como ocurre durante negociaciones corporativas en curso. La regulación vigente deja algunos aspectos sujetos a interpretación, especialmente respecto de los requisitos para aprobar el carácter reservado de determinada información dentro de los órganos societarios, explicó. Adicionalmente, la propuesta podría actualizar el listado referencial de Hechos de Importancia para alinearlo con estándares internacionales de transparencia y revelación de información al mercado (por ejemplo, IOSCO), incorporando expresamente eventos que hoy no se encuentran claramente identificados.

Como antecedente, refirió que en el 2021 la SMV modificó el reglamento para exigir que se publique información relacionada con directores y gerentes. La SMV indicó que la propuesta incorporará la experiencia supervisora y sancionadora acumulada en los últimos años, con precisiones y mejoras regulatorias para fortalecer la transparencia del mercado de valores. “Ese es un tema que nunca se ha ajustado desde que se emitió el reglamento y sería importante otorgar mayor claridad para reducir espacios de discrecionalidad”, comentó Chinguel. Para los emisores, el principal riesgo sería un incremento en las cargas de cumplimiento y la necesidad de fortalecer sus procesos internos de identificación, evaluación y reporte de Hechos de Importancia, así como un mayor riesgo sancionador si las nuevas reglas incorporan criterios más exigentes, sostuvo el especialista. En cuanto a los inversionistas, el riesgo sería limitado; no obstante, una regulación excesivamente amplia podría generar sobredivulgación (*information overload*), dificultando identificar la información verdaderamente material. Por ello, el desafío regulatorio consistirá en lograr un equilibrio entre mayor transparencia y divulgaciones realmente relevantes para el mercado. Zulema Ramirez Huancayo linkedin

Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.

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