Hospital de la PNP en crisis por posible cierre de farmacia La farmacia Fonbiepol, ubicada dentro del Hospital de la Policía Nacional del Perú (PNP) Luis N. Sáenz, en el distrito de Jesús María, anunció que cerrará su local debido a una deuda de S/12 millones que mantiene con ella el Fondo de Aseguramiento en Salud de la PNP (Saludpol), entidad a cargo del Ministerio del Interior (Mininter). Según informó el programa ‘El Dominical’ de Panamericana Televisión, el cierre afectaría a más de 450.000 policías y sus familiares, quienes dependen de este servicio para atender diversas complicaciones de salud. La situación ya genera dificultades para acceder a medicamentos y tratamientos, especialmente entre quienes alguna vez vistieron el uniforme policial y sirvieron al país. Fonbiepol precisó que, como consecuencia de la millonaria deuda, no podrá comprar los medicamentos necesarios para la atención y entrega al personal policial y sus allegados. Tampoco podrá expender fármacos esenciales durante los próximos días, una situación que se mantendría hasta el cierre definitivo del local. El hospital, que enfrenta un grave problema que pone en riesgo la atención a sus usuarios, vería agravada su crisis si la farmacia deja de operar. Ante este escenario, se ha exigido un cambio en la administración de Saludpol como medida para superar la crisis y evitar el cierre de la farmacia en el hospital de la PNP. La deuda acumulada por el fondo, que depende del Mininter, es el principal obstáculo para que Fonbiepol pueda seguir operando y garantizando el suministro de medicamentos a la comunidad policial. Mientras no se resuelva el pago, los afectados continuarán enfrentando dificultades para acceder a tratamientos esenciales.

La Asociación de Policías Femeninas del Perú salió a protestar y exigió la promulgación de una ley para que la administración de Saludpol pase del Ministerio del Interior a la Comandancia General de la PNP. “El objetivo es el cambio de administración de la salud que pasaría a la Policía Nacional. Por la mala gestión de Saludpol, estamos siendo prácticamente denigrados de nuestro salud”, declaró una representante a Panamericana. Mientras tanto, pacientes del hospital PNP Luis N. Sáenz ya sufren las consecuencias: falta de medicamentos y demoras en la atención.

Arón Padilla (55) llegó desde Iquitos tras una caída en zona fronteriza en 2022. Aseguró que Saludpol solo le entrega pastillas que podría conseguir a S/0,20 en cualquier farmacia, aunque necesita otros insumos para someterse a diálisis tres veces por semana. Víctor López Ramírez (69), expolicía de investigación criminal, denunció que no pudo recibir atención médica especializada. “Se han demorado cinco meses para curarme el desprendimiento de retina (…) He estado a portas de perder la vista”, señaló.

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