El intercambio comercial entre Perú y Guatemala representa apenas el 0.1% del total, con un valor de US$ 206 millones anuales entre exportaciones e importaciones y una balanza favorable para el país, según datos del Mincetur. Pese a que el año pasado los envíos al país centroamericano cayeron 5% y sumaron solo US$ 132 millones —e incluso hasta abril de 2026 mostraban resultados negativos del -20%—, en mayo los despachos comenzaron a repuntar. De enero a mayo, las exportaciones alcanzaron US$ 54 millones, un 15% más que en el mismo periodo de 2025.

Pese al ligero avance logrado en mayo, los resultados aún están lejos del récord de US$ 138.5 millones alcanzado en el 2024.

Sin embargo, este avance aún está lejos del récord de US$ 138.5 millones registrado en 2024. Para el Centro de Investigación de Economía y Negocios Globales (CIEN) de la Asociación de Exportadores (ADEX), si bien el acuerdo elimina y reduce aranceles para diversos productos peruanos en Guatemala, todavía es temprano para esperar un salto importante en las exportaciones.

Una de las principales debilidades que retrasaría los resultados inmediatos es que, al iniciar la desgravación arancelaria, el aparato exportador peruano carece de conocimiento sobre cómo aprovechar el acuerdo, señaló Gabriel Arrieta, jefe de Estudios Económicos e Inteligencia Comercial del CIEN-ADEX. “Todavía no veo cómo es que podamos superar [el récord] en el corto plazo, pero el próximo año existiría mayor oportunidad para empezar a ver resultados más positivos”, comentó a Gestión.

Las exportaciones peruanas hacia Guatemala siguen concentradas en bienes no tradicionales, que representan el 95% del total enviado. Dentro de ese grupo, la agroindustria lidera los despachos, aunque su participación viene reduciéndose: hasta abril, las agroexportaciones cayeron 25.2% y sumaron US$ 14.5 millones, según el CIEN de ADEX. A pesar de que cinco de cada diez productos enviados al país centroamericano aún pertenecen a este rubro, otros sectores también registraron cifras negativas en los primeros meses del año, como el químico (-20.1%), la minería no metálica (-31.6%) y la industria metalmecánica (-21.8%).

En ese contexto, el gerente de Estudios Económicos de ComexPerú, Rafael Zacnich, señaló que el desempeño del acuerdo dependerá del trabajo conjunto entre el sector público y privado. “Los tratados de libre comercio son, ante todo, una herramienta que acerca a los países en materia de acceso a mercados, reduce barreras y genera reglas claras. Sin embargo, el nivel de aprovechamiento dependerá de la capacidad de las empresas para identificar oportunidades de negocio”, indicó.

Precisamente, el nuevo TLC podría cambiar el rumbo de algunos productos. Para Arrieta, el principal impulso se observará en las uvas, que ingresarán desde ahora con un arancel de 0%, cuando antes pagaban un 15%. “Prácticamente el 20% de lo que enviamos a Guatemala es de uvas. Entonces, el comportamiento de ese producto seguramente va a guiar o mover un poco la aguja. Sin embargo, hay que considerar otros factores también, como cuál va a ser el impacto que va a tener el fenómeno de El Niño”, indicó.

En paralelo, las importaciones desde Guatemala siguen cayendo: durante el año pasado, la adquisición de bienes a ese país se redujo 33.6% y en los primeros meses del 2026 se observa una contracción de 38.4%.

Las exportaciones peruanas hacia Guatemala siguen concentrándose en bienes no tradicionales, que equivale al 95% del total exportado.

El Centro de Investigación de Economía y Negocios (CIEN) de ADEX advierte que existen oportunidades de exportación aún no explotadas plenamente. Un informe reciente identificó que Guatemala demanda a otros países productos como chocolate y preparaciones de cacao, conductores eléctricos y cemento, rubros en los que Perú tiene oferta disponible. Además, el tratamiento diferenciado del acuerdo hará que algunos sectores perciban sus efectos antes que otros: en el caso de los wilkins o mandarinas, la desgravación será gradual durante cinco años, por lo que el beneficio se verá de forma progresiva.

Rafael Zacnich, del CIEN-ADEX, destacó que Guatemala es un mercado atractivo para pequeñas y medianas empresas que buscan diversificar destinos. Señaló que, además de uvas y mandarinas, hay oportunidades para arándanos, paltas, mangos, peras, kiwis y ciruelas, así como en el sector pesquero, particularmente en calamar y pota congelada. Por su parte, Arrieta resaltó que también se puede ampliar la presencia peruana en productos veterinarios, como antibióticos y vitaminas para animales. “Hay una industria importante interesada en realizar esos envíos, pero es necesario empaparse de las regulaciones del mercado guatemalteco. La información es clave para usar el acuerdo adecuadamente; no se suele tener información simplificada para el exportador. Hay que invertir más en promoción comercial”, sostuvo.

Otros sectores con potencial son las plantas medicinales, los textiles y las confecciones, rubros que Guatemala importa pero aún no compra a Perú. Juan Carlos Mathews Salazar, ex titular del Mincetur y decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la USIL, añadió que “por lo que se tiene una posibilidad para crecer en los siguientes años de manera significativa”.

Más allá de las exportaciones, el especialista señaló que las otras metas son las inversiones, donde hay potencial interés de empresas guatemaltecas como la Cervecería Gallo, y de inversiones peruanas en rubros como el propio grupo Belcorp, Gloria y los derivados de cacao y confecciones. Para Adex, sería importante impulsar acuerdos ya suscritos que no han entrado en vigencia, como el de Indonesia, un mercado potencial de cerca de 250 millones de habitantes. Asimismo, indican que se podría comenzar a pensar en la agenda de negociaciones para el próximo año considerando países con alto valor adquisitivo del Medio Oriente, como Emiratos Árabes, Marruecos o Egipto.

Guadalupe Gamboa

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.

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