Con 26 años de trayectoria, la Chola Chabuca, personaje de Ernesto Pimentel, levanta su carpa este 16 de julio con el estreno de ‘Un principito en el circo’. La clave para que las familias peruanas sigan eligiendo su carpa como tradición favorita de Fiestas Patrias, según Pimentel, es el público: “Nuestro público, porque es el principal motor para contar historias, ellos nos inspiran y nos llenan de energía”.
La idea de adaptar este clásico de la literatura a la magia de la carpa peruana nació del deseo de narrar la travesía del principito para que no solo descubra esos mundos que todos conocemos a través del clásico, sino también valores como la disciplina, el humor, el riesgo y el equilibrio. Además, un año más, el circo cuenta con la participación de Edgar Vivar, a quien Pimentel considera parte de su vida y de su infancia. “Edgar no solamente es un invitado, es parte de nuestra vida y de nuestra infancia. Lo quiero y admiro tanto que me hace muy feliz que disfrute estar en el Perú tanto como nosotros disfrutamos tenerlo en nuestro circo”, señaló.
Consultado sobre cómo ha evolucionado la producción de su circo desde la primera carpa, Pimentel no dio detalles en esta ocasión, pero dejó entrever que la magia sigue intacta tras más de dos décadas.
“Un niño feliz en el circo… él es mi jefe”, afirma Chola Chabuca, quien asegura que su prioridad son las familias y, sobre todo, los niños. Para ella, lo que más la apasiona del proceso de montar el espectáculo es que “cada minuto del espectáculo sea una celebración para las familias”.
La artista recuerda que su primer contacto con el circo fue gracias a los hermanos Fuentes Gasca, de México, en la avenida La Marina. Su primera carpa funcionó bajo toldos de fiestas, donde el agua se filtraba cuando llovía. Luego pasó a una de lona, hasta que pudo comprar en México su primera carpa, fabricada con el mismo material que utiliza el Cirque du Soleil. Hoy, aunque cuentan con tecnología alemana de primer nivel, sostiene que “nuestro mayor patrimonio sigue siendo el talento y el corazón de los artistas que lo entregan todo en el escenario”.
Chola Chabuca reconoce que cada nueva temporada representa un riesgo: recuerda que alguna vez abrió la cortina y no había tanta gente, pero “el amor con el que hacíamos el espectáculo era el mismo”. Añade que el circo le regala una nueva familia cada año y que cada temporada implica una enorme responsabilidad, por lo que traen números con hasta dos años de anticipación.
¿Qué te da la pista del circo que ningún otro escenario ha podido darte en tu carrera?
“El circo es un sueño que me permite cantar, bailar, sorprender y llevar educación y cultura”, responde Chola Chabuca. Ese espacio, asegura, le brinda una libertad que no encuentra en otros escenarios.
Si pudieras mirar atrás y hablar con el Ernesto que levantó su primera carpa hace más de dos décadas, ¿qué le dirías?
“Le diría, primero: ‘Gracias por no amilanarte y enfrentar este maravilloso desafío que es el circo’”, afirma. También se dirigiría a “ese Ernestito que se metía debajo de una tela para ver un circo a escondidas, que ayudó a vender manzanas”, y le adelantaría que “pronto tendrá una gran familia debajo de esa maravillosa carpa”. El artista recuerda que aquel niño, que hoy es su jefe, es “el niño feliz que veo en el circo”.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta