El debate sobre la precocidad en el fútbol ha vuelto a encenderse gracias al ascenso de Lamine Yamal, delantero del FC Barcelona y de la selección española. Su impacto antes de cumplir la mayoría de edad lo coloca en una conversación que normalmente está reservada para leyendas como Pelé, Diego Maradona, Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Ronaldo Nazário, Zinedine Zidane, Johan Cruyff y Kylian Mbappé. Aunque cada generación compite en contextos distintos, esta comparación permite dimensionar el ritmo con el que algunas figuras alcanzaron la élite del fútbol internacional.

Pelé sigue siendo el referente absoluto de la precocidad mundialista. Con apenas 17 años conquistó la Copa del Mundo de Suecia 1958 y firmó actuaciones históricas, incluidos un triplete en semifinales frente a Francia y un doblete en la final contra Suecia. Ronaldo Nazário también levantó el trofeo siendo menor de edad en Estados Unidos 1994, aunque no disputó un solo minuto durante el campeonato, pese a que ya integraba la plantilla dirigida por Carlos Alberto Parreira.

En contraste, otros grandes nombres tuvieron que esperar más para debutar en un Mundial. Johan Cruyff no disputó una Copa del Mundo hasta los 27 años, ya que la selección de Países Bajos no logró clasificarse para México 1970 y su estreno mundialista llegó recién en Alemania 1974, torneo en el que alcanzó la final. Diego Maradona debutó con Argentina a los 16 años, pero quedó fuera de la convocatoria para el Mundial de 1978 por decisión del entrenador César Luis Menotti; su estreno mundialista ocurrió cuatro años después, en España 1982.

Zinedine Zidane, en contraste, ni siquiera era internacional con 19 años. El francés debutó con la selección absoluta recién a los 22 y disputó su primer Mundial en Francia 1998, torneo en el que llevó a su país a su primer título mundial. Lionel Messi, por su parte, debutó en una Copa del Mundo en Alemania 2006, poco antes de cumplir 19 años; allí marcó un gol frente a Serbia y Montenegro, aunque su participación fue escasa por la fuerte competencia en el ataque argentino. Cristiano Ronaldo ya era una figura emergente del Manchester United y de Portugal a los 19 años, pero el calendario internacional lo obligó a esperar hasta Alemania 2006 para jugar su primer Mundial. El caso más cercano al de Pelé es Kylian Mbappé: en Rusia 2018 se proclamó campeón del mundo con Francia a los 19 años y anotó en la final ante Croacia, convirtiéndose en el segundo jugador más joven en marcar en una final mundialista, solo superado por el brasileño.

La irrupción de Lamine Yamal confirma una tendencia creciente en el fútbol moderno: los grandes talentos alcanzan el máximo nivel competitivo cada vez más jóvenes. No obstante, la trayectoria de las leyendas demuestra que el éxito temprano no garantiza una carrera, mientras que otros íconos necesitaron varios años para consolidarse en la élite internacional.

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