Las cámaras de seguridad revelaron cómo una banda criminal siguió minuciosamente al vehículo que transportaba lingotes de oro en Surco antes de interceptarlo a balazos y robar el millonario cargamento. La Policía analiza si se trata de la misma organización responsable de otros robos de oro en Lima. Todo empezó poco después de las cinco de la mañana del jueves 9 de julio, cuando las grabaciones muestran un automóvil blanco estacionado frente a un edificio de la avenida El Polo, con una camioneta ploma de resguardo detrás.
Minutos después, un hombre con una mochila donde, según la investigación, iban los lingotes de oro, conversó brevemente con el conductor de la camioneta de apoyo y luego subió al automóvil blanco, que tenía como destino un almacén cercano al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Lo que ninguno de los ocupantes notó fue que otro vehículo ya los vigilaba desde la avenida El Polo. Sin llamar la atención y aprovechando el escaso tránsito, los delincuentes se incorporaron al recorrido y permanecieron detrás de ambas unidades durante todo el trayecto.
El seguimiento continuó hasta llegar al cruce de la avenida El Derby con la Panamericana Sur, donde los atacantes decidieron actuar y ejecutaron la emboscada. Las imágenes muestran que la vigilancia fue planificada desde el primer minuto y que acompañaron a las víctimas durante todo el recorrido antes de interceptarlas a balazos.
Los peritos de Criminalística hallaron posteriormente al menos 24 casquillos de bala en la escena del asalto, donde los delincuentes dispararon al menos veinte veces contra el vehículo blanco. Según las diligencias, encapuchados y armados descendieron de una camioneta e iniciaron el ataque para apoderarse de la mochila que contenía el cargamento de oro.
Durante el asalto resultó herido el conductor César Augusto Espinoza Hernández, de 46 años. Pese a las lesiones, condujo hasta el Hospital Cayetano Heredia, en San Martín de Porres, a pesar de que existían establecimientos de salud más cercanos. Los investigadores también analizan las contradicciones en su versión: en un primer momento sostuvo que la mochila robada contenía lingotes de oro, pero después afirmó que solo transportaba otros enseres.
La Policía busca establecer si es la misma banda
La investigación también se concentra en el paradero de José Luis Urbano Paredes, conocido como “Urbano”, quien viajaba como copiloto y, según la versión inicial, llevaba la mochila sobre sus piernas. La Policía mantiene como hipótesis que habría sido secuestrado durante la fuga, aunque ese extremo continúa en investigación. De acuerdo con la División de Investigación de Robos, el cargamento sustraído consistía en aproximadamente cinco kilos de lingotes de oro.
Las autoridades esperan además que la empresa responsable del traslado presente la denuncia formal para continuar con las diligencias. El comandante general de la Policía Nacional, Óscar Arriola, señaló que no se descarta un vínculo entre este asalto y otros robos de oro registrados anteriormente en la Costa Verde, el Callao y San Martín de Porres. Según indicó, la ruta habría sido estudiada previamente y algunos integrantes que permanecieron en libertad tras esos hechos podrían haber participado nuevamente.
Los investigadores continúan revisando todas las cámaras de seguridad, recopilando testimonios y analizando la modalidad empleada por la organización criminal. Para la Policía, la precisión del seguimiento, el conocimiento del recorrido y el objetivo específico del ataque evidencian que se trató de una operación planificada con anticipación, diseñada exclusivamente para apoderarse del cargamento de oro. La información sobre la ruta y el blanco exacto refuerzan la hipótesis de una cacería minuciosamente orquestada desde el primer momento.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta