El avance del tifón Bavi ha desatado una emergencia climática en el este de Asia, obligando a la evacuación de cerca de dos millones de personas en China continental antes de que toque tierra, lo que está previsto para la medianoche o la madrugada del domingo entre Sanmen y Cangnan, en la provincia oriental de Zhejiang. Las autoridades chinas cerraron 12.154 escuelas y paralizaron el transporte aéreo y ferroviario, mientras que las evacuaciones se extienden a Pekín, Fujian y Shanghái, lo que aumentó el número de desplazados.

El Centro Meteorológico Nacional de China activó la alerta naranja por el tifón y la alerta roja inicial del año por lluvias torrenciales. Las autoridades de Zhejiang elevaron su respuesta de emergencia al nivel 1 —el máximo permitido— ante un fenómeno que se desplaza hacia el noroeste a una velocidad de entre 30 y 35 km/h, con vientos proyectados de nivel 12 a 13.

Hasta el momento, el impacto de Bavi en la región acumula un saldo humano de 87 heridos en Taiwán y cinco lesionados leves en Japón. Previamente, los efectos indirectos del sistema meteorológico generaron fuertes lluvias, inundaciones y deslizamientos de tierra en Filipinas, lo que provocó la muerte de al menos 18 personas, principalmente en la isla de Mindanao.

En Taiwán, Bavi dejó 87 heridos y fuertes daños, mientras que Japón también enfrenta inundaciones y cortes de energía. Foto: AFP. lr.pe

Medidas extremas y parálisis de transportes en China

La provincia de Zhejiang, según reportó la agencia Xinhua, concentra la mayor parte de los casi dos millones de desplazados en el país, con 1,71 millones de evacuados preventivos que afectaron principalmente a la ciudad de Wenzhou. Como parte de los protocolos de seguridad, en dicha demarcación se ordenó el cierre de 12.154 escuelas y guarderías, 444 enclaves turísticos y 78 recintos culturales, además de la suspensión de actividades laborales, escolares y al aire libre. La población civil reforzó comercios con madera y colocó cinta adhesiva en las ventanas.

La movilidad aérea y ferroviaria se encuentra colapsada. El portal especializado Feichangzhun reportó cancelaciones masivas que paralizaron terminales clave como Wenzhou y Fuzhou, a lo que se sumó la anulación previa de más de 400 vuelos y decenas de trenes en la región de Zhejiang. El desalojo de ciudadanos también se extendió a otras provincias del norte y este del continente: el gobierno de Pekín evacuó a más de 100.000 personas, la provincia de Fujian a más de 130.000 y las zonas costeras de Shanghái registraron 34.000 desplazados.

Estragos en Taiwán y Japón

Antes de aproximarse a la costa china, el centro de Bavi se posicionó sobre el sureste del mar de China Oriental, a unos 290 kilómetros de la frontera entre Zhejiang y Fujian. En su tránsito cercano a Taiwán, la isla registró un total de 14.476 evacuados y 1.456 incidencias, principalmente caídas de árboles y cortes de energía que afectaron a 170.000 hogares.

En Taiwán, el Centro de Respuesta a Desastres y la agencia CNA reportaron que los 87 heridos no revisten gravedad, pues sufrieron incidentes como caídas de motocicletas o golpes por objetos. En el aeropuerto de Taoyuan se cancelaron 552 vuelos, dejando a más de 5.400 viajeros varados en las islas periféricas controladas por Taipéi. La Administración Central de Meteorología de Taiwán (CWA) indicó que Bavi perdió fuerza tras haber sido catalogado inicialmente como un "supertifón" a su paso por Guam y las Islas Marianas del Norte. Sus vientos máximos disminuyeron este sábado a 137 km/h, con ráfagas de 173 km/h y un radio de acción reducido a 350 kilómetros. A pesar de perder intensidad, las autoridades locales emitieron 45 alertas rojas por riesgo de flujos de lodo y tres alertas por grandes deslizamientos, con advertencias de olas de hasta 10 metros.

En Japón, la Agencia Meteorológica nacional emitió la alerta de nivel 4 en la prefectura meridional de Okinawa ante la alta probabilidad de inundaciones por tempestades. El temporal provocó cortes de luz en más de 18.000 instalaciones y la cancelación de un centenar de vuelos en la zona. La cadena NHK detalló que se registraron rachas de viento de hasta 140 km/h y se estima que las islas Sakishima acumulen hasta 250 milímetros de lluvia durante el fin de semana.

Contexto climático y desastres previos

China enfrenta una semana consecutiva de catástrofes naturales generalizadas, y la llegada de Bavi agrava aún más su situación interna. Entre los desastres recientes asociados al tifón Maysak y otros sistemas meteorológicos se contabilizan al menos 39 muertos en Guangxi, 21 fallecidos por un deslizamiento de tierra en Gansu y otras 11 víctimas fatales causadas por tormentas y tornados en la provincia de Hubei. Los expertos señalan que las condiciones actuales de los océanos agudizan la gravedad de estos eventos. De acuerdo con el servicio Copernicus de la Unión Europea, los océanos registraron en junio su temperatura más alta desde que existen registros oficiales. El calentamiento global del agua aporta mayor humedad a la atmósfera, lo que se traduce en una intensificación de los ciclones tropicales y lluvias significativamente más destructivas.

Leer artículo completo en larepublica.pe →