El diputado electo por Puno de Ahora Nación, Bladimir Sonco Villanueva, protagonizó un escándalo antes de asumir funciones en el próximo Congreso. Aún no ha empezado su labor legislativa —el nuevo periodo arranca el 26 de julio— y ya se convirtió en el primer personaje polémico del Poder Legislativo: fue descubierto amenazando a un humilde empleado público que acudió a su domicilio para cortarle el servicio de agua potable por falta de pago.

Según la información difundida, Sonco Villanueva —elegido por el partido que llevó a la Presidencia al senador Alfonso López Chau— acumula meses de deuda con el Servicio de Agua Potable de Juliaca (Seda Juliaca) y, además, tendría una reconexión clandestina. Cuando el trabajador de la empresa estatal llegó a su casa a ejecutar la orden de corte, el futuro congresista lo amenazó con jurar al cargo y “venir a buscar” al empleado por atreverse a hacer cumplir la disposición.

Lo ocurrido es de manual: mucho discurso sobre “el pueblo”, “la defensa de los trabajadores” y “la igualdad”, y hasta recibió sus credenciales con el puño en alto, pero a la hora de la hora terminó exhibido ante el país como un matón y abusivo. Tras el incidente, Sonco Villanueva emitió un comunicado en el que pidió disculpas por el “malentendido” con el trabajador y aseguró que seguirá trabajando por su región. No dio más detalles sobre el bochornoso episodio ocurrido en la puerta de su casa. Nada más.

Los videos difundidos no dejan espacio para duda sobre lo ocurrido, y la propia empresa puñena ha emitido un comunicado señalando que “ningún trabajador debe ser objeto de insultos, amenazas o cualquier forma de violencia por cumplir con las funciones que le han sido encomendadas”. Es relevante destacar esto para que el diputado electo agresor no salga después a culpar a sus “enemigos” o a los medios “de Lima” de querer perjudicar su “imagen”. Ahora Nación ha anunciado que iniciará una investigación, lo único que le queda tras reclutar a este personaje para su lista de candidatos a la Cámara de Diputados. Supuestamente venían a renovar la política y jubilar las viejas mañas de las últimas décadas, pero ahí está Sonco Villanueva. Queda a los peruanos estar muy atentos a las acciones de los nuevos padres de la patria, que muchos parecen ser —ojalá me equivoque— más de lo mismo.

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