Entre octubre de 2025 y junio de este año, bitcoin perdió la mitad de su valor, lo que redujo en esa misma proporción el capital de quienes mantienen inversiones en esa criptomoneda. Pese a ese desplome —hoy cotiza en US$ 60,000, muy lejos del máximo de US$ 125,000 alcanzado durante el último ciclo alcista en 2025—, el número de usuarios de criptomonedas en Perú sigue en aumento y ya se estima en alrededor de 350,000 personas que realizan operaciones activamente con bitcoin, según la billetera digital Lemon.

El informe “Pulso Crypto LATAM 2025”, elaborado por Lemon, señala que Perú figura entre los seis principales receptores de criptomonedas de la región y registró uno de los mayores incrementos de usuarios activos per cápita. Sin embargo, el estudio precisa que esta expansión se produce en un contexto distinto al de otros mercados latinoamericanos. Mientras que en países como Argentina o Venezuela la adopción de criptomonedas ha estado impulsada por la inflación o las restricciones cambiarias, en Perú el crecimiento parece estar más vinculado al desarrollo de los pagos digitales y a la búsqueda de nuevas alternativas para administrar dinero y realizar transferencias.

Uno de los factores que ha favorecido esta tendencia es el avance de la interoperabilidad entre bancos, fintech y billeteras digitales. Durante el 2025 se realizaron más de 540 millones de operaciones entre estas plataformas, lo que impulsó una mayor digitalización de los servicios financieros.

El reporte también señala que la actividad del mercado ha evolucionado más allá de bitcoin. Cerca del 80% de las compras de criptoactivos realizadas por usuarios peruanos corresponde a stablecoins o dólares digitales, principalmente los denominados USDT y USDC.

El Bitcoin se prepara para sufrir su mayor caída en una semana desde 2022 | Foto: Justin TALLIS / AFP Las stablecoins, instrumentos cuyo valor permanece indexado al dólar, se han convertido en la opción preferida para ahorro, transferencias y operaciones dentro de plataformas digitales, en un contexto de alta volatilidad en los mercados de criptomonedas. Un claro ejemplo de los riesgos asociados es el comportamiento del bitcoin: entre octubre de 2025 y junio, su cotización perdió la mitad de su valor, lo que redujo en igual proporción el capital de quienes mantienen inversiones en esa criptomoneda. Para esos inversionistas, este descenso genera preocupación, sobre todo porque la volatilidad podría acentuarse. A pesar de ello, el informe destaca que cada vez más usuarios emplean criptomonedas no solo como instrumentos de inversión, sino también como herramientas para realizar pagos, transferencias y operaciones financieras de manera digital. Aunque el mercado sigue siendo relativamente pequeño frente al sistema financiero tradicional, el crecimiento sostenido de usuarios y el mayor uso de stablecoins evidencian que las criptomonedas están encontrando espacios de adopción más allá de la especulación ligada a las variaciones de precio de algunas de ellas. En el ámbito regulatorio, el marco ha comenzado a evolucionar. La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) incorporó a los proveedores de servicios de activos virtuales dentro de las obligaciones de prevención de lavado de activos, mientras que nuevas normas han ampliado el uso de billeteras digitales dentro del sistema financiero. Zulema Ramirez Huancayo linkedin

Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.

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