El viernes por la mañana, un vuelo de Ryanair que cubría la ruta Salónica-Memmingen vivió escenas de pánico cuando una ventanilla se desprendió poco después del despegue. El Boeing 737-800 ascendía a unos 20.000 pies de altitud, según datos de la agencia DPA, cuando la repentina descompresión en la cabina succionó de cabeza y hasta los hombros al pasajero que viajaba junto al cristal afectado.

De acuerdo con la cadena pública griega ERT, la víctima fue arrastrada hacia el exterior. Sin embargo, el resto de los viajeros logró sujetarlo a tiempo para evitar una tragedia mayor. Testigos relatan momentos de pánico y caos en el avión mientras lo ayudaban. Las piernas del hombre fueron sujetadas por su esposa, quien viajaba con él.

La tripulación inició de inmediato el procedimiento de retorno al aeropuerto de origen. El piloto logró aterrizar de emergencia en Salónica, donde la víctima recibió atención médica tras el dramático incidente.

El incidente, que ocurrió a unos 20.000 pies de altitud, dejó a los pasajeros en pánico y obligó al piloto a regresar al aeropuerto de Salónica tras la descompresión. lr.pe

¿Cómo se desprendió la ventanilla de un avión de Ryanair en pleno vuelo?

Un potente estruendo, similar a una explosión, precedió a la descompresión súbita y al despliegue de las máscaras de oxígeno, según detallaron testigos a ERT y DPA. En ese momento de desajuste barométrico, un pasajero quedó parcialmente suspendido hacia el exterior. “Su cabeza y sus hombros sobresalían por la ventana rota”, declaró un viajero a la televisión pública griega. Gracias a la rápida acción de los presentes, lograron sujetarlo y reincorporarlo a salvo a la aeronave.

El caos se apoderó de la cabina debido a la pérdida inmediata de altitud. Una mujer relató a Radio Thessaloniki 94.5 que el ambiente se tornó tenso con “pánico, gritos y alaridos”. La causa del incidente permanece bajo investigación, aunque medios helenos sospechan que un fragmento del motor impactó el cristal. Por su parte, la aerolínea Ryanair evitó especulaciones y se limitó a comunicar que una pieza “se desprendió en pleno vuelo”, lo que obligó al piloto a retornar al aeropuerto de Salónica poco después del despegue.

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El principal herido, un ciudadano serbio de 61 años, se mantenía consciente aunque en estado de shock, según reportó la prensa griega. El reporte médico detalló que sufrió lesiones cervicales, raspaduras y quemaduras en el cuerpo. Además, una mujer embarazada fue llevada al hospital como medida preventiva y recibió el alta poco después. El avión aterrizó sin novedad en el aeropuerto de Salónica, donde los pasajeros descendieron y regresaron a la terminal. Un portavoz de Ryanair confirmó en un comunicado oficial que el pasajero solicitó y recibió asistencia médica en tierra, mientras la aerolínea gestionaba un vuelo de reemplazo para continuar la ruta con destino a Alemania.

La Federación Panhelénica de Empleados de Hospitales Públicos (POEDIN) calificó el incidente como un escenario donde “estuvo a punto de ocurrir una tragedia”. Por su parte, los peritos aeronáuticos analizan si el desprendimiento de la ventanilla se originó por una falla estructural, un impacto externo o un desperfecto técnico, manteniendo todas las hipótesis con carácter preliminar.

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