Al menos 12 personas han muerto, ocho resultaron heridas y 23 se encuentran desaparecidas tras el incendio forestal declarado en el municipio de Los Gallardos, en Almería, según el último balance oficial. El fuego, que aún no ha sido controlado, avanzó con una velocidad inusual debido al fuerte viento, las elevadas temperaturas y la compleja orografía de la zona. En apenas dos horas, el frente recorrió unos 15 kilómetros y alcanzó numerosas viviendas dispersas por Los Gallardos y Bédar.

Las primeras pesquisas sitúan el origen del incendio junto a la carretera N-340. La principal hipótesis apunta a la rotura de un cable eléctrico, que habría caído sobre la vegetación antes de que las fuertes rachas propagaran las llamas a gran velocidad. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, calificó la situación como "una tragedia mayúscula" y pidió prudencia respecto de los no localizados, al recordar que algunas personas podrían encontrarse incomunicadas.

Más de 400 efectivos continúan revisando casa por casa el perímetro devastado por las llamas, en una carrera contrarreloj para localizar a los desaparecidos y atender a los evacuados antes del inicio del verano más crítico en España. El fuego declarado en Los Gallardos representa una de las mayores tragedias por incendios forestales de los últimos años en el país.

España enfrenta su peor tragedia por incendios forestales con al menos 12 muertos y 23 desaparecidos en Los Gallardos, Almería. El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, detalló que la Guardia Civil fue el primer cuerpo en llegar al lugar donde se encontró el cable roto entre dos postes. El Gobierno de Andalucía ya ha adelantado que, una vez concluida la investigación, se exigirán responsabilidades. Sin embargo, la empresa eléctrica Endesa aclaró que esa línea no pertenece a su red de distribución, sino que se trataría de una conexión privada instalada años atrás para abastecer una vivienda y un restaurante abandonados. Red Eléctrica también descartó que esa infraestructura forme parte de sus instalaciones. El operativo desplegado para combatir el fuego reúne a más de 400 profesionales, entre ellos 150 bomberos, miembros de la UME, agentes de la Guardia Civil, Protección Civil y personal sanitario. Todos trabajan para contener un incendio que ya ha obligado a evacuar a más de 1.000 personas y mantiene cortado un tramo de la autopista A-7. Las autoridades también investigan las circunstancias en las que murieron varias víctimas. Según Antonio Sanz, responsable andaluz de Emergencias, cuatro fallecieron dentro de un vehículo con el volante a la derecha, por lo que podrían tratarse de víctimas británicas. Otros intentaron escapar a pie por caminos rurales y quedaron rodeados por las llamas. Muchos vecinos describieron la rapidez con la que avanzó el fuego. Uno de los evacuados aseguró a la agencia Atlas que "era un Fórmula 1". Otro residente relató a EFE que, en pocas horas, la montaña quedó completamente envuelta por una enorme lengua de fuego impulsada por el viento caliente. lr.pe Los equipos de emergencia concentran gran parte de sus esfuerzos en revisar las viviendas situadas dentro del perímetro calcinado. Estas batidas permiten comprobar si existen nuevas víctimas y ayudan a esclarecer el paradero de los desaparecidos. En paralelo, el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, confirmó que la Guardia Civil ha solicitado a los familiares presentar denuncias por desaparición en el puesto habilitado en Garrucha. Ese procedimiento incluye la entrega de muestras biológicas con el objetivo de agilizar las identificaciones. Un Centro Integrado de Datos coordina el trabajo de forenses y fuerzas de seguridad, mientras el Instituto de Medicina Legal de Almería recibe los primeros cuerpos recuperados. El alcalde de Bédar, Ángel Collado, explicó que el Ayuntamiento avisó "puerta por puerta" a los residentes. Añadió que algunos decidieron abandonar sus viviendas pese a las recomendaciones de permanecer en ellas y que un grupo quedó atrapado por el avance de las llamas. En una entrevista con TVE, Juanma Moreno afirmó que "ahora mismo lo que nos preocupa es esas 23 personas no localizadas, que no significa que estén fallecidas". El presidente andaluz añadió que el viento cambia constantemente y dificulta la entrada de los servicios de ayuda a determinados sectores. La tragedia de Los Gallardos se produce en un contexto especialmente complicado para España. Según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica, entre enero y el 5 de julio de 2026 el país registró 15 grandes incendios de más de 500 hectáreas, el doble de la media anual de la última década.

En lo que va del año, se han registrado 1.726 incendios de más de una hectárea con más de 50.700 hectáreas quemadas, una cifra muy superior al promedio de la última década. La emergencia en Los Gallardos ya se ubica como el tercer siniestro más grande de 2025 y, según EFFIS, cerca del 69% del terreno afectado es masa forestal. Ante la gravedad de la tragedia, el rey Felipe VI y la reina Letizia modificaron su agenda oficial, guardaron un minuto de silencio y transmitieron su respaldo a las familias. "Queremos expresar nuestro pésame, cariño y apoyo a todos aquellos que han perdido seres queridos", declaró el monarca, quien también agradeció la labor de los equipos de emergencia que continúan con la extinción y el rescate. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó su "enorme tristeza y desolación" e instó a la máxima precaución.

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