Con una inversión estimada de hasta 7 billones de pesos colombianos (unos US$2.000 millones), Colombia impulsa el Aeropuerto Internacional de Turbo, un ambicioso complejo logístico en el Urabá antioqueño. La iniciativa, que según El Tiempo está en fase de estructuración técnica, busca posicionar a la región como un nodo estratégico de conexión global con América Latina, Europa y Asia.

El proyecto abarca 320 hectáreas y articula redes viales, marítimas y aéreas para agilizar las exportaciones. Diego Muñoz, presidente ejecutivo del Aerocluster de Antioquia, explicó la visión detrás de la red intermodal: "Lo que buscamos es consolidar el eje de competitividad que se viene desarrollando desde hace varios años, donde converjan el transporte marítimo, carretero, férreo y aéreo". Mediante esta estrategia, las autoridades buscan crear nuevos polos de desarrollo económico en el país.

El hub sudamericano no solo optimizará la logística regional, sino que también se integrará a las redes viales y marítimas existentes. Se estima que durante su construcción generará hasta 4.000 empleos directos, y más de 1.000 puestos fijos a largo plazo, según las proyecciones oficiales.

Se estima que la obra colombiana generará hasta 4.000 empleos directos durante su construcción y más de 1.000 fijos a largo plazo. El Aeropuerto Internacional de Turbo, que conectará América Latina con Europa y Asia, se levantará sobre 320 hectáreas jurídicamente saneadas, según informó a El Tiempo Sebastián Muñoz Zuluaga, gerente de Terra & Consulting. Su pista principal, de 3.000 metros, está diseñada para recibir grandes aeronaves de carga transnacional. La terminal operará como un centro logístico multimodal con bodegas y zonas industriales, enlazándose directamente con los puertos marítimos regionales (Puerto Antioquia, Progreso, Pisisí y Cirilo) y modernas autopistas. Esta articulación estratégica acelerará la movilización de mercancías y optimizará toda la cadena operativa del comercio exterior. La ubicación del recinto, casi al nivel del mar, mejora el desempeño aéreo, pues las naves despegarán completamente cargadas de mercancía y combustible para destinos foráneos, explicó el directivo a El Colombiano. Sobre el impacto territorial, Diego Muñoz afirmó textualmente: "Urabá está llamado a convertirse en uno de los principales centros logísticos de Colombia. Un aeropuerto internacional complementaría ese ecosistema y fortalecería la competitividad no solo de Antioquia, sino del país". lr.pe El proyecto de infraestructura en el Urabá antioqueño prevé un fuerte estímulo laboral para el comercio colombiano. Durante la fase de edificación, la megaobra originará hasta 4.000 puestos directos y 3.000 indirectos. Posteriormente, la operación de la terminal mantendrá más de 1.000 vacantes fijas y cerca de 2.500 empleos vinculados a servicios aeroportuarios, logísticos y actividades mercantiles. La estrategia de la administración distrital, enmarcada en su Agenda Logística 2050, busca atraer inversión privada y establecer zonas francas en la región. El secretario de Planeación de la localidad, Édison Carrillo, aseguró a El Tiempo que "es un hecho que en Turbo se va a construir el primer aeropuerto de carga internacional y comercial, y esto nos permitirá también articular con las terminales portuarias que se están desarrollando". Esta articulación apunta a consolidar la zona como un eje clave de conectividad para las próximas décadas. La optimización de la cadena de suministro beneficiará directamente a las exportaciones nacionales mediante la reducción de tarifas en el traslado de mercancías. Según el especialista Diego Muñoz, diversos estudios internacionales muestran que un aeropuerto integrado a un sistema multimodal puede disminuir los costos logísticos entre 15% y 25%. Ese alivio financiero potenciará el despacho de bienes perecederos y productos con alto valor agregado que exigen inmediatez.

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