Ante la amenaza de un posible "súper El Niño", investigadores del Instituto Scripps de Oceanografía, en Estados Unidos, analizan una controvertida alternativa de geoingeniería solar para mitigar temporalmente sus impactos. El fenómeno de gran intensidad elevaría las temperaturas globales y detonaría eventos climáticos extremos como sequías, inundaciones, olas de calor e incendios forestales, agravados por el calentamiento global que provocan las actividades humanas, según advierte un estudio publicado en la revista Science Advances y difundido por CNN.

La técnica evaluada por la comunidad científica es el brillo de las nubes marinas, una forma de manipulación climática que plantea la dispersión de partículas microscópicas en la atmósfera para potenciar la reflectividad de las masas nubosas oceánicas. El objetivo principal de la estrategia consiste en desviar la radiación solar hacia el espacio exterior, logrando así enfriar la superficie del océano Pacífico. Sin embargo, los autores aclaran que la propuesta permanece en una fase teórica y exige mayor evaluación antes de su aplicación.

La científica climática Kate Ricke, coautora del proyecto, expuso la premisa del estudio: "Esto es simplemente una prueba de concepto. Lo único que hemos demostrado es que vale la pena seguir investigándolo".

Investigadores de Scripps Oceanografía analizan la geoingeniería solar como solución temporal a un posible "súper El Niño".

Un posible súper El Niño podría desencadenar sequías, inundaciones y olas de calor, según expertos. Estados Unidos alerta que el fenómeno El Niño podría convertirse en uno de los más intensos de la historia.

La polémica solución que los científicos evalúan para mitigar un

La polémica solución que los científicos evalúan para mitigar un "súper El Niño" histórico. Foto: Ilustración LR/ChatGPT/CNN

Sin ejecutar ensayos reales en el ecosistema por los peligros ambientales que conlleva una intervención directa, los expertos validaron su hipótesis mediante observaciones indirectas. Examinaron los incendios forestales de Australia entre 2019 y 2020, cuyo humo generó de forma espontánea un efecto espejo similar. Aquel suceso demostró que las columnas de hollín redujeron la temperatura marítima y propiciaron la posterior aparición de La Niña. Las simulaciones virtuales basadas en las crisis climáticas de 1997 y 2015 indican que la implementación temprana de este método atenuaría el impacto del calentamiento global extremo.

Pese a los resultados, los autores aclaran que el hallazgo no representa una invitación formal para activar la tecnología a gran escala. La investigadora Ricke señaló: "No es algo que obligue a mantenerlo de manera permanente", y precisó que la herramienta solo se contempla como un alivio transitorio ante crisis térmicas severas. El estudio cuenta con validación tras pasar por una revisión por pares, pero sus deducciones parten de modelos computacionales y observaciones indirectas, no de pruebas atmosféricas directas. Debido a esto, los investigadores puntualizan que sus conclusiones constituyen una "demostración de viabilidad científica y no una evidencia de que la técnica sea segura o efectiva en condiciones reales".

¿Podría la tecnología de brillo de nubes marinas frenar un "súper El Niño"?

El proyecto enfrenta grandes barreras técnicas, según especialistas externos. David Keith, de la Universidad de Chicago, señaló que las herramientas de dispersión actuales tienen una capacidad “al menos cien veces menor de la necesaria para un uso práctico”. El profesor James Haywood, de la Universidad de Exeter, advirtió que persisten “muchísimas preguntas sin respuesta e incertidumbres” sobre la regulación del enfriamiento climático. El informe no aseguró la llegada inminente de un fenómeno climático extremo, sino que evaluó respuestas hipotéticas ante ese peligro. La evolución del Pacífico tropical dependerá de variables oceánicas futuras. Por ello, los expertos vigilan el entorno marino sin que exista aún una ratificación oficial sobre el desarrollo definitivo de un “súper El Niño”.

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