El presidente José María Balcázar se ha visto obligado a reemplazar al ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Freddy Solano, luego de que el programa Cuarto Poder revelara que este se valió de certificados laborales falsos para acceder a diversos cargos públicos. Su salida vergonzante se produce cuando faltan apenas 22 días para el 28 de julio, fecha en que culmina la gestión interina que inició en febrero con los votos de los legisladores de izquierda, a propuesta de Guido Bellido, a quien el columnista califica como “quizá el peor jefe de gabinete que hemos tenido en nuestra historia” y que terminó “dando lástima” al postular sin éxito a la reelección por el partido de José Luna.

En su lugar asume el legislador cerronista Flavio Cruz, a quien el autor describe como “el marxista leninista Cruz, escudero eterno de un prófugo de la justicia como su líder Vladimir Cerrón”. Este relevo es apenas una muestra más de una administración que, según la columna, está “descompuesta desde que se inició”. Días atrás, el autor ya había criticado el nombramiento de Jorge Marticorena como ministro de Educación, señalando sus antecedentes como “promotor del Reinfo” y una sentencia en un juicio por alimentos. “Pensé que sería el último papelón, pero después ha venido el marxista leninista Cruz”, señala.

El columnista también apunta contra el propio Balcázar: “Bueno, si el propio Balcázar ha sido acusado de levantarse la plata del Colegio de Abogados de Lambayeque y está tratando de usar su cargo para librarla, qué más se puede esperar”. Así, la crisis ministerial se suma a los cuestionamientos que rodean al gobierno interino en sus últimos días.

El impresentable de Balcázar será recordado como el primer presidente del Perú abiertamente a favor de las relaciones sexuales entre hombres adultos y niñas, el que casi deja al país sin aviones de combate al tratar de bloquear un proceso de varios años, por haberse traído abajo los esfuerzos para evitar que Petroperú siga sobreviviendo con plata de todos a cambio de nada y por decir que gobernar “es fácil” cuando su corta administración es un desastre. La cereza en el pastel agrio que nos deja este señor sería indultar a Pedro Castillo, algo que no se puede permitir. Tampoco el salvoconducto a Betssy Chávez por más presiones que haya, incluso de esa gran enemiga del Perú llamada Claudia Sheinbaum, presidenta de México. Los peruanos tenemos que estar muy atentos: Balcázar ya no tiene nada que perder a nivel político ni penal debido a su edad, así que dejar en libertad a este par es una posibilidad que no se puede descartar hasta el instante en que deje el poder. Más allá de eso, su corta administración es un desastre y su legado está lleno de hechos lamentables.

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