La angustia y la incertidumbre golpean a tres familias peruanas que claman por respuestas sobre el destino de Carlos Daniel Flores Muñoz, Frank Edinson Abad Jiménez y Emerson Valqui Vargas. Los tres, padres de familia y agentes de seguridad en el Perú, aceptaron entre febrero y abril de este año una oferta laboral que prometía ingresos de hasta 10 mil dólares. Engañados con la promesa de trabajar como agentes de seguridad, viajaron a Rusia, pero al llegar la situación cambió drásticamente: los reclutadores los obligaron a firmar contratos en ruso, idioma que no entendían, y luego fueron enviados al frente de batalla en la guerra contra Ucrania.

Según denuncian los allegados, cuando intentaron salir de esa pesadilla recibieron amenazas. La última comunicación con varios de ellos estuvo teñida de pánico. Una de las esposas recordó lo que le confesó su pareja antes de perder contacto: “Me decía que no quiere estar ahí, que tiene que venir. Acá me tratan mal, me pegan todo”.

Ahora, la noticia sobre sus presuntas muertes no llegó por un conducto oficial, sino a través de mensajes de WhatsApp enviados por personas que las familias identifican como superiores o integrantes del pelotón donde permanecían. Sin fotografías, documentos ni evidencias que confirmen los decesos, los familiares exigen la intervención de la Cancillería peruana y la eventual repatriación de los cuerpos.

Sigue el drama de los peruanos enviados a la guerra entre Rusia y Ucrania. Foto: ATV

Los tres compatriotas, que trabajaban como agentes de seguridad en el Perú y eran padres de familia, fueron atraídos por una propuesta laboral que les ofrecía ingresos de hasta 10 mil dólares. Sin embargo, al llegar a Rusia, la situación cambió por completo: los reclutadores los obligaron a firmar contratos escritos en ruso, idioma que no comprendían, y posteriormente fueron enviados a la primera línea de combate. Además, denunciaron que recibieron amenazas cuando intentaron abandonar esa situación.

Buenas noches, encontraron el cuerpo de Águila. Ha muerto por un dron, fue hallado a 1 kilómetro separado de su compañero. Lo reconocieron por el nombre en su chaleco. Quedó todo quemado”. Ese fue el único aviso que recibió la esposa de Frank Edinson Abad Jiménez, quien aseguró que desde entonces nadie le ha entregado una prueba que confirme el fallecimiento de su esposo. “No me mandan pruebas, no me dicen una foto para ver su cuerpo o algo, nada. Solamente ese mensaje nada más me mandan“, expresó.

La familia de Emerson Valqui Vargas mantiene la esperanza de encontrarlo con vida. Su esposa recordó que la última conversación ocurrió el 19 de junio, cuando él le advirtió que sería enviado al frente de combate y que ya no podrían comunicarse. “Yo quiero que regrese y que me muestre prueba, porque yo no estoy convencida de que él está muerto. Él está vivo“, afirmó.

Por su parte, la hermana de Carlos Daniel Flores Muñoz contó que la última vez que habló con él fue el 7 de junio. Según dijo, su hermano le comentó que sería trasladado a una zona más cercana al combate y que volvería a comunicarse entre el 8 y el 15 de julio. Días después, sin embargo, recibieron un mensaje informando que habría fallecido. “Por favor, regresen a mi hermano, porque es una gran mentira que está muerto. Nos dijeron que en tres días me iban a mandar las fotos, las evidencias, y nada“, manifestó.

Exigen respuestas oficiales y la repatriación

Otra de las familias indicó que incluso acudió a la Cancillería luego de recibir información de una funcionaria sobre el presunto fallecimiento de uno de sus parientes. Sin embargo, aseguran que tampoco les mostraron evidencias. “Si no tengo fotos, no me muestran fotos, no me muestran evidencias porque se niegan a darnos eso, supuestamente que él está vivo“, declaró la esposa de Rubén López de la Cruz.

Peruanos engañados con ofertas laborales regresan desde Rusia en estado delicado. (Foto: Captura de YT/RPP) Los allegados de los tres peruanos reportados como fallecidos en Ucrania exigen a la Cancillería que confirme o descarte las muertes con pruebas fehacientes, que esclarezca el destino de los compatriotas y que gestione la repatriación de los cuerpos si se comprueba el deceso. Según explicaron las familias, todos los hombres viajaron convencidos de que trabajarían como personal de seguridad y no como combatientes. Una empresa colombiana les ofreció esos puestos, pero al llegar a Rusia fueron obligados a firmar documentos en un idioma que desconocían y terminaron siendo enviados al conflicto armado. Mientras aguardan una respuesta oficial, las gestiones diplomáticas ya se han iniciado para verificar la situación y determinar el paradero de los peruanos. De acuerdo con la información proporcionada a los allegados, se vienen realizando consultas para corroborar los reportes de fallecimiento. Las familias claman por una respuesta clara y por la repatriación de los cuerpos en caso de que se confirme la tragedia.

Leer artículo completo en trome.com →