Cada mes ingresan 150 adolescentes a centros juveniles. Cada mes, un promedio de 150 adolescentes ingresa a un Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación (CJDR). De ellos, el 70% enfrenta problemas de sobrepoblación y el 51% de la población interna ya es mayor de edad. La crisis se ha agudizado en el CJDR Trujillo, declarado recientemente en emergencia por el PRONACEJ tras registrar un nivel de hacinamiento superior al 147%. Frente a esta realidad, el Plan Integral de Deshacinamiento y Seguridad del Programa Nacional de Centros Juveniles (PRONACEJ) contempla acciones inmediatas, viables y medibles que se implementarán en los próximos 180 días, anunció su director ejecutivo, Luis Vega. El funcionario detalló las principales medidas que se ejecutarán en beneficio de la población interna a nivel nacional. Entre las acciones, se promoverá la variación de la medida socioeducativa para los 300 casos de adolescentes que cumplen con los requisitos para acceder a libertad o semilibertad. Asimismo, se redistribuirá a 300 jóvenes de alto riesgo del norte del país hacia centros juveniles de alta seguridad, como el de Lima, para que reciban un tratamiento intensivo e individualizado. Además, se habilitarán siete nuevos ambientes con capacidad para 230 adolescentes en Lima y Pucallpa, y se fortalecerán las condiciones de seguridad con más agentes, la instalación de nuevas cámaras y concertinas. “Promoveremos la variación de la medida socioeducativa para los 300 casos de adolescentes que cumplen con los requisitos para acceder a libertad o semilibertad; redistribuiremos a 300 jóvenes de alto riesgo del norte del país a centros juveniles de alta seguridad, como el de Lima, para que reciban un tratamiento intensivo e individualizado; habilitaremos siete nuevos ambientes con capacidad para 230 adolescentes en Lima y Pucallpa; y fortaleceremos las condiciones de seguridad con más agentes y la instalación de nuevas cámaras y concertinas”, señaló Vega.

El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Luis Jiménez Borra, supervisó los talleres de resocialización en el penal de Huaraz, donde más de 1.300 personas privadas de su libertad acceden a oportunidades de desarrollo. En paralelo, PRONACEJ impulsa una actualización normativa del Código de Responsabilidad Penal del Adolescente, que hoy permite que los jóvenes infractores menores de edad puedan permanecer hasta diez años en un centro juvenil por delitos como sicariato, extorsión u homicidio.

La propuesta plantea que aquellos adolescentes que cumplan 18 años y tengan un perfil de alto riesgo sean trasladados a establecimientos penitenciarios del INPE. Esta medida aplicaría cuando cometan nuevas infracciones durante la internación, incurran en faltas disciplinarias graves o cuando un equipo multidisciplinario detecte riesgo de reincidencia en conductas violentas vinculadas a rasgos de psicopatía o personalidad antisocial.

Vega enfatizó que "el objetivo de sumarnos formalmente al pedido de otras instituciones, y como parte del sistema judicial juvenil, es para promover que la norma sea coherente con la realidad que atraviesa el país, ya que el contagio criminógeno es una realidad y es nuestra responsabilidad proteger a los adolescentes que debemos devolver reformados a la sociedad".

Durante el recorrido, el ministro de Justicia visitó los pabellones 1 y 2, la sala de cómputo, el aula de confección textil y los talleres de carpintería, zapatería y cornoplastía, entre otros. Allí, las autoridades informaron que **435 internos** participan en los talleres, distribuidos en 13 actividades productivas. Ante la población penitenciaria, el titular del sector señaló: "quiero verificar las condiciones en las que se encuentra el penal y también conocer el trabajo que ustedes vienen realizando a través del programa de **Cárceles Productivas**, los talleres y el tema educativo". larepublica.pe Posteriormente, la autoridad se dirigió al pabellón de mujeres, que alberga a 58 internas. Con ellas dialogó sobre el **Plan de Deshacinamiento Penitenciario** que impulsa el sector Justicia y las exhortó a continuar firmes en sus procesos de resocialización. "Los mejores deseos de que el tiempo que estén acá sea un tiempo aprovechado para ser mejores personas y para salir de aquí a construir algo nuevo con su familia, con sus hijos, con quien ustedes más amen y quieran", indicó. Como parte de la jornada, el Instituto Nacional Penitenciario presentó el desfile de modas **'Mareas – Mujeres en Transformación'** en el Penal Anexo de Mujeres Chorrillos. El evento, que buscó destacar la creatividad, el esfuerzo y potenciar las capacidades para una efectiva reinserción social y laboral, exhibió una producción de **415 prendas diseñadas y confeccionadas** por las privadas de libertad de ese establecimiento. larepublica.pe

El presidente del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), Raúl Inga Garay, destacó durante la actividad que la producción textil presentada “no tiene nada que envidiar a las prendas que se elaboran fuera del recinto”. El desfile, que se realizó en el patio del penal, reunió 8 colecciones inspiradas en “mareas” que simbolizan valores del proceso de cambio de las internas. Cincuenta internas modelaron las creaciones de 48 privadas de libertad —18 costureras y 30 diseñadoras—, lo que, según Inga, demuestra que trabajan por su resocialización.

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