La Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) busca elevar la transparencia en las remuneraciones de los directores de empresas listadas en la Bolsa de Valores de Lima (BVL). Según el texto publicado para consulta pública, las compañías no solo deberán indicar los criterios con los que determinan el sueldo de sus directores —como ocurre actualmente—, sino que, además, el regulador exigirá una explicación adicional cuando las remuneraciones entre ellos varíen.
Actualmente, los emisores solo informan en el Reporte de Gobierno Corporativo las bonificaciones anuales como porcentaje de los ingresos brutos de la compañía, detalló Diego Carrión, socio del estudio Cuatrecasas. La SMV ya había identificado un insuficiente nivel de transparencia en la información sobre las remuneraciones que perciben los directores y la alta gerencia de las firmas listadas en la BVL. Por esa razón, incluyó el tratamiento de este problema en su agenda temprana del 2025 y estableció el 30 de septiembre como fecha tentativa para emitir una solución.
Según coincidieron los analistas consultados, la medida busca facilitar más información de interés al mercado de capitales. Carrión considera que el regulador está buscando que el mecanismo de retribución a los directores corresponda con la meritocracia. “La idea es que eso (la meritocracia) le genere mayor valor a la compañía. Por ende, el inversionista querrá invertir por primera vez (en esa firma), o le asignará un mayor valor al bono a la acción que posee”, argumentó.
No obstante, el especialista advirtió sobre los riesgos de una divulgación excesiva. “En Perú y otros países en donde todavía la seguridad no es tal como en Estados Unidos, España o Chile, no existe el incentivo para poder divulgar estos datos (las remuneraciones). Si eso se hiciera, el estímulo para querer ser director de una compañía que cotiza en el mercado de valores sería menor”, manifestó Carrión.
Luis Miguel Garrido, asociado senior del estudio Rubio Leguía Normand, señaló que la norma busca, por ejemplo, evitar diferencias salariales por género u otras razones no objetivas que resulten discriminatorias. “Si tú estás haciendo un pago diferenciado, es bueno saber cuál es la razón, puede ser por una mayor experiencia o antigüedad en el cargo”, afirmó. En esa línea, el especialista añadió que algunas compañías cuestionan estas propuestas de buen gobierno corporativo y las ven como una carga regulatoria excesiva sin un beneficio tangible para los inversionistas. “(Algunos emisores creen) que este tipo de normativa es para cumplir simplemente con un estándar de la OCDE que está pensado para mercados más desarrollados”, comentó.
Por su parte, Carrión argumentó que la propuesta normativa se enmarca en una agenda que la SMV viene impulsando desde hace tiempo para alinearse con los principios internacionales, especialmente los de países que integran la OCDE. “En general, todos los países miembros de la OCDE han aprobado políticas más amplias de divulgación de información (de directores). El Perú todavía está un poco rezagado (en ese aspecto)”, manifestó. Según los expertos, la norma sería de cumplimiento obligatorio para las empresas que cotizan públicamente sus títulos de deuda (bonos) o sus acciones.
En cuanto a las remuneraciones, Carrión explicó que algunos directores pueden ganar más que otros por tener mayor antigüedad o por participar en un número mayor de comités, como los de gestión, gerencia, finanzas o comercial. Esta explicación deberá presentarse a la SMV en el reporte correspondiente. Para Carrión, la norma no debería generar un mayor costo a las empresas y las justificaciones en los próximos informes serían escuetas.
El proyecto de la SMV también incorporaría una nueva pregunta en el reporte para aquellas empresas que cuenten con un comité de auditoría. Con el objetivo de conocer mejor el perfil de dicho comité, se definirían los requisitos que la firma evaluó para elegir a sus miembros. Entre estos se considera la experiencia del especialista en el sector donde opera la compañía, sus conocimientos financieros, contables, de auditoría y gestión de riesgos, e incluso si ha ocupado cargos similares en otras empresas.
Además, la empresa deberá responder si, durante el año previo, el directorio evaluó la efectividad y el desempeño de los integrantes del comité. También entraría a consulta si los miembros recibieron capacitaciones especializadas sobre temas de interés para realizar sus funciones.
Según afirmó Garrido, la nueva obligación estaría vigente para la presentación de información del ejercicio 2025 que se adjunta a la memoria anual, la cual se presentará en mayo de 2026. “La idea es que la calidad de información (de ese reporte) sea mayor”, añadió.
El plazo para que las personas interesadas remitan a la SMV sus comentarios y observaciones sobre el proyecto es de 15 días calendario, contados a partir del día siguiente de la fecha de publicación, es decir, hasta el 31 de agosto próximo.
Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta