El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) aprobó un nuevo marco para las emisiones de bonos verdes, sociales y sostenibles, que reemplaza al vigente desde 2021. La actualización moderniza las reglas para futuras colocaciones y busca fortalecer la posición del Perú en el mercado global de finanzas sostenibles, según explicó Janett Burga, especialista de Pacific Corporate Sustainability.

Los bonos sostenibles son instrumentos de deuda mediante los cuales el Estado obtiene recursos de inversionistas con el compromiso de destinarlos exclusivamente a proyectos con beneficios ambientales o sociales. Con el nuevo documento, se amplía el universo de proyectos que podrán ser financiados, además de fortalecer los mecanismos de transparencia y medición de resultados.

Burga destacó que la actualización “moderniza las reglas para futuras colocaciones de bonos verdes, sociales y sostenibles, alineándolas con estándares internacionales”. La ejecutiva recalcó que esto permitirá que futuras emisiones de deuda financien una cartera más amplia de proyectos, entre los que figuran obras de infraestructura, agua y saneamiento, vivienda social, transporte limpio, energías renovables, establecimientos de salud y educación, agricultura sostenible y proyectos de adaptación al cambio climático.

No obstante, Burga advirtió que el verdadero desafío comenzará con la implementación. “El éxito del nuevo marco dependerá de contar con una cartera sólida de proyectos, capacidad de ejecución en los tres niveles de gobierno y mecanismos de seguimiento que permitan demostrar que los recursos movilizados generan impactos económicos, sociales y ambientales medibles”, afirmó.

La especialista sostuvo que esta actualización también podría fortalecer el atractivo de los bonos soberanos peruanos entre inversionistas internacionales, en un contexto de creciente demanda global por activos sostenibles.

El nuevo marco también abre oportunidades para el sector privado, según Burga. El sistema financiero y el sector asegurador encontrarán nuevas vías de negocio a medida que crezca el mercado de finanzas sostenibles. “Bancos, fondos e inversionistas institucionales podrán ampliar su participación en la estructuración, colocación e inversión en bonos sostenibles. Al mismo tiempo, las compañías de seguros tendrán oportunidades para desarrollar coberturas destinadas a proyectos de infraestructura sostenible y riesgos climáticos, e incluso incorporar este tipo de instrumentos dentro de sus portafolios de inversión”, estimó. El funcionario explicó que la incorporación de categorías como bonos azules, de naturaleza, resiliencia y amazónicos responde a la creciente demanda global por inversiones con criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). “El nuevo marco no solo amplía las opciones de financiamiento del Estado, sino que ofrece a los inversionistas instrumentos con mayor especialización temática, acompañados de exigencias más robustas de transparencia y medición de impacto, aspectos cada vez más valorados por el mercado internacional”, indicó. Para garantizar la confianza de los inversionistas, el marco exige que el MEF identifique los proyectos elegibles, supervise la asignación de los recursos y publique reportes sobre el destino de los fondos y los impactos obtenidos. Estos mecanismos buscan asegurar que el financiamiento genere resultados verificables. Con esta actualización, el Perú busca mantenerse como un emisor competitivo frente a inversionistas especializados, refiere Burga.

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