El Fenómeno El Niño (FEN) no solo amenaza con reducir el crecimiento económico, sino que, en combinación con otros factores negativos, podría poner en riesgo el grado de inversión que mantiene el Perú. Así lo advirtió Jonathan Gutiérrez, asociado senior de Renta Variable de Credicorp Capital Asset Management, durante una conferencia de prensa.

Gutiérrez explicó que el problema aparecería si el fenómeno climático deteriora las principales cuentas fiscales y económicas del país durante un periodo prolongado. El especialista señaló que el encadenamiento comenzaría si El Niño genera un fuerte impacto sobre la actividad económica. Con un fenómeno que se intensifica, los efectos pueden trasladarse gradualmente con daño a infraestructura y la producción de pesca y agro, lo que deriva en presiones sobre los precios, especialmente de los alimentos.

Una inflación elevada y persistente que deje de estar bajo control se sumaría a otros factores para formar una “tormenta muy negativa” para las perspectivas del país. De acuerdo con las perspectivas, si la inflación aumenta y las expectativas dejan de mantenerse dentro del rango meta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) de entre 1% y 3%, la entidad monetaria podría verse obligada a elevar las tasas de interés de corto plazo y largo plazo.

“En un escenario muy severo de presiones inflacionarias alcistas que desanclen las expectativas por encima del rango meta del BCRP, junto a otras presiones permanentes sobre el déficit y la deuda pública, este encadenamiento podría incluso afectar la perspectiva estable o la calificación crediticia soberana de grado de inversión que el Perú mantiene”, dijo a la prensa.

Sin embargo, aclaró que esto no es parte del escenario base que se prevé dado los colchones de liquidez y el espacio de financiamiento que tiene el Perú. ¿Qué tendría que ocurrir exactamente para que el país llegue a esta situación? El especialista detalló que el problema comenzaría con un fuerte impacto de El Niño sobre la actividad económica.

Con un fenómeno que se intensifica, los efectos pueden trasladarse gradualmente con daño a infraestructura y la producción de pesca y agro, lo que deriva en una mayor inflación. (Fuente: Andina)

Según el análisis de Credicorp, el principal riesgo para el grado de inversión del Perú aparecería si el déficit fiscal deja de reducirse y permanece elevado durante varios años, incumpliendo la trayectoria prevista por el Gobierno. “La meta para este año es 1.8% y se espera que esto vaya convergiendo gradualmente hacia 1% el 2028. Por ejemplo, (es un riesgo) que esta regla no se cumpla y se mantenga en niveles altos durante los próximos años, y esto sea financiado con deuda pública”, sostuvo.

Si ese mayor déficit se financia con deuda y esta permanece de forma sostenida por encima del 30% del PBI, o incluso crece más rápido que la propia economía, el costo de seguir obteniendo financiamiento podría aumentar significativamente. “Ese diferencial podría volver insostenible en el largo plazo el financiamiento de nueva deuda a tasas razonables”, indicó.

Al mismo tiempo, el Estado tendría que destinar mayores recursos para atender la emergencia y reconstruir la infraestructura dañada. Si ese gasto incrementa el déficit fiscal y obliga al país a endeudarse cada vez más, las condiciones financieras también comenzarían a deteriorarse. “Para que algo así suceda deben existir muchas presiones sobre el gasto público y que se incremente el déficit fiscal de manera significativa”, explicó.

Guadalupe Gamboa

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.

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