Durante una excavación rutinaria realizada en noviembre del año pasado en el pequeño pueblo de Senon, Francia, arqueólogos franceses desenterraron tres vasijas de cerámica que contenían alrededor de 40.000 monedas romanas, todas con una antigüedad de unos 1.800 años. El hallazgo se produjo antes de un proyecto de ampliación de vivienda y estuvo a cargo del Instituto Nacional de Investigación Arqueológica Preventiva (INRAP), una agencia que interviene cuando la construcción amenaza con perturbar un sitio histórico.

Durante una excavación en Francia se encontraron vasijas que contenía grandes cantidades de monedas. Foto: INRAP

La forma en que se enterraron las vasijas sugiere que una familia escondió sus ahorros como una especie de banco casero. Las monedas halladas muestran los rostros de los gobernantes del Imperio Galo, una facción independizada de Roma entre el 260 y el 274 d. C. Los expertos estiman que las vasijas fueron sepultadas entre los años 280 y 310 d. C., una época muy turbulenta para la región.

Un investigador excava uno de los tesoros de monedas de 1.800 años de antigüedad. Foto: INRAP

Un investigador excava uno de los tesoros de monedas de 1.800 años de antigüedad. Foto: INRAP

Vista aérea de la zona excavada en Senon, Francia. La excavación fue realizada por los Servicios Arqueológicos Regionales. Foto: INRAP

Vista aérea de la zona excavada en Senon, Francia. La excavación fue realizada por los Servicios Arqueológicos Regionales. Foto: INRAP

“Contrariamente a lo que podría pensarse a primera vista, no es seguro que se trate de ‘tesoros’ escondidos durante un período de inseguridad”, según un comunicado del INRAP.

La excavación, que abarca unos 1.500 metros cuadrados, reveló desde hoyos de postes y zanjas hasta al menos tres casas romanas, dos calles pavimentadas y una docena de canteras de piedra caliza, algunas de casi 3 metros de profundidad. Según el INRAP, el trazado conservado incluso muestra que el distrito se expandió con el tiempo, con viviendas ampliadas y reconstruidas en piedra alrededor de patios y sótanos. Senon era un pequeño asentamiento muy activo mucho antes de la llegada de Roma, y los arqueólogos tuvieron que lidiar con hoyos de postes, fosas y zanjas tan densamente agrupados que algunas zonas tenían más de una estructura por metro cuadrado.

La evidencia física demuestra que las tinajas funcionaban como una caja fuerte doméstica de fácil acceso, ya que se enterraron en fosas diseñadas para que sus bocas quedaran al ras del suelo. El hallazgo de monedas adheridas a los bordes confirma que los propietarios continuaron depositando dinero de forma regular a lo largo del tiempo, lo que revela un hábito financiero continuo y planificado, en lugar de un alijo de emergencia puntual. En total, la primera tinaja contenía unos 37 kilos de metal (entre 23.000 y 24.000 monedas) y la segunda pesaba unos 50 kilos (entre 18.000 y 19.000 monedas), mientras que una tercera vasija fue vaciada en la antigüedad, dejando solo tres piezas. Actualmente, los investigadores analizan si existe un vínculo directo entre esta enorme acumulación de monedas y una fortificación romana ubicada a solo 150 metros del lugar.

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