La selección argentina, vigente campeona del mundo, y Francia, el equipo al que venció en la final de Catar 2022, siguen con vida en el Mundial 2026, aunque sus trayectorias hacia los cuartos de final no podrían ser más distintas. Mientras el conjunto galo avanzó con solvencia y sin sobresaltos, la Albiceleste tuvo que luchar hasta los minutos finales para asegurar su clasificación.

De lograr el título, Argentina se convertiría en la primera selección en revalidar la corona mundial desde Brasil, que lo hizo de la mano de Pelé en 1958 y 1962, una hazaña que ningún otro campeón ha podido repetir. Gran parte de esas aspiraciones descansan en Lionel Messi, quien a sus 39 años sigue marcando diferencias y suma ocho goles en el Mundial 2026. Esa cifra le permitió consolidarse como el máximo goleador de la historia de las Copas del Mundo con 21 anotaciones.

Sin embargo, el rendimiento ofensivo de la Albiceleste evidencia un marcado contraste. Mientras Messi sostiene el peso goleador, delanteros como Lautaro Martínez y Julián Álvarez atraviesan una prolongada sequía que ha obligado al equipo dirigido por Lionel Scaloni a depender, una vez más, de su máxima figura.

En la otra vereda aparece una Francia que exhibe un plantel más equilibrado y con múltiples variantes ofensivas. Kylian Mbappé lidera el ataque con siete goles en el Mundial 2026 y, al igual que Messi, dejó atrás el registro de 16 tantos que ostentaba Miroslav Klose en la historia de las Copas del Mundo. El delantero francés cuenta además con el respaldo de un poderoso grupo de atacantes conformado por Ousmane Dembélé, Michael Olise, Bradley Barcola y Désiré Doué, futbolistas que han convertido a Francia en una de las selecciones más sólidas del torneo y en una firme candidata para volver a disputar la final del Mundial.

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