En plena promoción de sus recientes sencillos “Golpe” y “Pared”, y con un disco en camino, Fabián Zignago atraviesa una etapa de consolidación artística. El cantautor ha forjado una identidad propia entre el pop anglo y los sonidos latinos, una propuesta que construye con disciplina y vivencias personales.

En diálogo con Correo, el artista reflexiona sobre el desafío de abrirse camino con nombre propio, la influencia de crecer en una familia de músicos y su anhelo de que una nueva generación de artistas peruanos conquiste escenarios internacionales. “[Me inspira] vivir. Estoy viviendo y alimentándome de experiencias para después encerrarme dos o tres semanas en el estudio y terminar lo que falta del disco”, comenta.

Respecto a sus influencias, Zignago explica que su música es una mezcla de muchas inspiraciones anglo. “Crecí en Estados Unidos; nací aquí, pero a los ocho años me fui y prácticamente toda mi adolescencia la viví allá, que es cuando uno suele absorber muchísima música. Escuchaba mucho pop en inglés, pero también artistas en español como Shakira, Bacilos y Reik. Creo que mi música nace de esa mezcla”, señala.

Sobre su proceso creativo, el cantautor detalla que las letras surgen de experiencias propias. “Siempre estoy rebuscando en ese almacén que tiene el cerebro. Escribo sobre historias mías o de amigos y colegas que se desahogan conmigo… y luego los traiciono escribiendo canciones (ríe)”, afirma. En cuanto al sonido, busca combinar esa influencia del pop anglo con algunos tonos de música latina.

¿La disciplina también forma parte del proceso creativo?

“Hoy en día se necesita mucha disciplina para construir una carrera”, afirma Fabián Zignago. Cuando está en temporada de crear, trabaja de nueve a cinco, como si fuera una oficina, pero en el estudio. “Sea contenido o canciones, esas horas son para trabajar”, explica. Ese hábito, asegura, viene cien por ciento de casa. “No conozco a nadie que trabaje más que mi papá. Incluso siento que él se perdió parte de mis primeros pasos porque siempre estaba trabajando. Lo que escuché toda mi vida fue: ‘¿Quieres lograr algo? Entonces toca chambear’. Nada llega regalado”.

Creció viendo de cerca la carrera de su padre, Gianmarco Zignago, pero el impacto fue distinto al que muchos supondrían. “Ahora que me lo preguntas, creo que nunca lo vi tanto en el estudio; siempre lo vi en vivo. Lo acompañaba mucho a los conciertos y siento que eso influyó más en cómo soy sobre el escenario: cómo me muevo, cómo interactúo con el público. En el estudio soy un poco más hermético, encontré mis propios procesos y, en ese aspecto, somos distintos”.

Ante la creencia de que, por venir de una familia de músicos, todos hacen la misma música, responde con claridad: “Que somos muy distintos. Los tres somos músicos —Nicole, Abril y yo—, pero creo que no nos parecemos casi en nada. Hace poco escribimos juntos por primera vez y fue una experiencia muy bonita, porque nunca habíamos compartido tiempo en el estudio. Claro que hay similitudes, pero eso no significa que vayamos a sonar igual solo porque mi papá haga un tipo de música”.

Compartir una mesa con una familia de músicos, dice, “es increíble, una bendición. Siempre terminamos hablando de música, de shows, de sesiones”. Ilustra ese ambiente con un momento reciente: “Hace poco le enseñé una canción del disco a mi papá y, sin que yo se lo pidiera, empezó a darme ideas. Me dijo: ‘Chino, ¿qué pasa si aquí haces estos acordes y esta melodía?’. Me gustó mucho ese momento”.

¿Cómo ves la escena musical peruana?

Fabián Zignago la ve “muy activa” y eso lo emociona. El cantautor peruano-estadounidense de pop, de 22 años, tiene colaboraciones con artistas peruanos “que todavía se están cocinando”. Su sueño es que el Perú tenga más jóvenes que lo representen, como ocurre en Colombia, Argentina o Venezuela, y poder decir algún día: “Ellos son los artistas peruanos que representan al país”.

¿Cómo estás viviendo tu nueva etapa artística?

Actualmente está en el lanzamiento de su disco. Ya salieron “Golpe” y “Pared”; en julio sale otra canción y así completarán el ciclo del álbum. Si Dios quiere, después vendrá una gira acústica por ciudades como Bogotá, Buenos Aires o Santiago. “Tengo muchas ganas de trabajar”, asegura. El joven artista debutó en 2022 con el sencillo “Ajedrez” y en 2025 lanzó su primer álbum, “Niño bueno”. Se ha consolidado con una propuesta pop anglo y sonidos latinos, y ha sido reconocido por VEVO como uno de los Newcomers 2026. Además, ha compartido escenario con Jason Mraz, Reik y Lasso.

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