El Fenómeno de El Niño en el litoral peruano ha ocasionado que la situación del pingüino de Humboldt se agrave.

El pingüino de Humboldt, especie emblemática del litoral peruano, atraviesa la peor crisis poblacional de las últimas décadas. El censo nacional de 2025, realizado por la Asociación para la Conservación de Aves Costeras y Recursos Marinos (ACOREMA) junto con investigadores nacionales e internacionales, estimó que en el país quedan apenas 5.465 ejemplares, una reducción cercana al 60% respecto a la población registrada hace entre 10 y 15 años. Sin embargo, para los científicos, el dato más alarmante no es solo la cifra total, sino lo que ocurre actualmente en sus colonias reproductivas.

Durante mayo y junio de este año, investigadores de la Universidad Científica del Sur recorrieron entre 12 y 13 localidades, desde isla Macabí, en La Libertad, hasta la isla Santa Rosa, en la Reserva Nacional de Paracas (Ica), con el objetivo de evaluar cuántos de esos ejemplares aún se reproducían. El panorama fue devastador: hallaron nidos con huevos abandonados, crías completamente desnutridas que murieron esperando el regreso de sus padres, una drástica reducción del número de adultos presentes e incluso pingüinos muertos en distintas playas del litoral peruano.

Reducción de la población de pingüinos en la Isla Macabí, en La Libertad

Reducción de la población de pingüinos en la Isla Macabí, en La Libertad

"Nuestra finalidad no era volver a contar la población total, sino saber cuántos de esos 5.500 pingüinos remanentes seguían reproduciéndose. Lo que encontramos fue un escenario bastante desolador", explicó a La República el biólogo marino Carlos Zavalaga, director de la Unidad de Investigación en Ecología y Conservación de Aves Marinas de la Universidad Científica del Sur. El especialista advierte que la extinción ya es un escenario posible si continúan las amenazas, como el Fenómeno de El Niño que ha agravado la situación en el litoral.

El monitoreo permitió documentar una situación poco antes vista en varias colonias reproductivas. Los investigadores encontraron nidos abandonados, crías esqueléticas y pingüinos muertos durante el recorrido entre La Libertad e Ica. La crisis se suma a los efectos del calentamiento del mar y la falta de alimentos, que ya han afectado a otras especies como pelícanos y gaviotas en Pisco.

Crías de los pingüinos recién nacidas y abandonadas por los adultos ante la falta de comida.

Crías de los pingüinos recién nacidas y abandonadas por los adultos ante la falta de comida.

“Hemos visto nidos con huevos abandonados, crías ya esqueléticas porque los padres dejaron de alimentarlas, adultos que simplemente ya no están en las colonias y pingüinos muertos en diferentes playas del litoral”, señaló Zavalaga. El especialista explicó que, en paralelo, se están dando tres procesos: el abandono masivo de las colonias reproductivas, la dispersión de los adultos hacia zonas donde aún haya alimento —incluso posiblemente hasta Chile— y la mortalidad por inanición.

¿Por qué El Niño está afectando tanto a los pingüinos?

El principal problema es la alimentación. El fenómeno El Niño provoca el ingreso de aguas cálidas desde el norte del país, desplazando las aguas frías de la corriente de Humboldt. Como consecuencia, especies como la anchoveta —principal alimento del pingüino— migran hacia el sur o se refugian a mayores profundidades, fuera del alcance de estas aves. “La anchoveta se desplaza hacia zonas donde los pingüinos ya no pueden alcanzarla. Ellos recorren distancias cada vez mayores buscando alimento y, cuando no lo encuentran, abandonan sus colonias para sobrevivir. Muchos finalmente mueren de inanición”, detalló el investigador.

Reducción de las aves ante el Fenómeno de El Niño

Reducción de las aves ante el Fenómeno de El Niño

A diferencia de otros eventos de El Niño, esta vez no predominan las lluvias que inundan los nidos, sino la falta extrema de alimento.

Una crisis que empezó mucho antes

Aunque el actual evento El Niño ha acelerado el deterioro de la especie, Zavalaga aclara que la disminución poblacional comenzó hace varios años. “La tendencia poblacional ya era descendente antes de El Niño de 2023 y antes de la gripe aviar. Los pingüinos venían disminuyendo desde hace casi una década por diversas presiones humanas”, indicó. Entre esos factores destacan:

Históricamente, el pingüino de Humboldt logró sobrevivir a grandes eventos climáticos como los de 1982-1983 y 1997-1998 porque existían largos periodos de recuperación entre ellos. Hoy esa situación cambió: mientras antes podían transcurrir más de una década entre episodios intensos de El Niño, actualmente han ocurrido eventos fuertes en apenas tres años de diferencia, a lo que se suman nuevas amenazas como la gripe aviar y la presión constante sobre sus fuentes de alimento.

Sobre esa población ya debilitada ocurrieron dos golpes consecutivos. Primero llegó el brote de gripe aviar entre 2022 y 2023, junto con un fuerte episodio de El Niño que ocasionó una elevada mortalidad. Cuando la especie empezaba a mostrar señales de recuperación en 2024 y 2025, apareció un nuevo evento intenso de El Niño en 2026. "Los pingüinos recién estaban retornando a reproducirse cuando llegó nuevamente otro Niño fuerte. No han tenido tiempo para recuperarse", sostuvo el investigador.

Para el especialista, aún no puede afirmarse que la especie esté condenada a desaparecer, pero sí considera que ese escenario ya no puede descartarse. "La extinción es un escenario posible. No estoy diciendo que vaya a ocurrir, pero si continúan los eventos El Niño con mayor frecuencia, las enfermedades y las presiones humanas, los pingüinos podrían no alcanzar a recuperarse entre un evento y otro", advirtió.

Entre las presiones humanas que enfrentan están la competencia por la anchoveta debido a la pesca, el enmallamiento accidental en redes, la presencia de ratas introducidas en las colonias, el disturbio humano durante la reproducción y la contaminación marina.

Huevos abandonados y sin protección en las colonias

Huevos abandonados y sin protección en las colonias de la Isla Guañape.

Los investigadores reconocen que, en este momento, es prácticamente imposible rescatar todos los huevos, pichones o adultos afectados debido a la falta de infraestructura especializada. Por ello, proponen concentrar los esfuerzos en garantizar que las colonias estén protegidas cuando los pingüinos regresen a reproducirse, una vez que finalice El Niño.

Carlos Zavalaga aclara que estas restricciones no buscan eliminar actividades económicas de manera permanente, sino responder a una situación excepcional. “No estamos diciendo que el turismo sea malo. Lo que planteamos es que, bajo un escenario de emergencia poblacional, cualquier perturbación adicional debe reducirse al mínimo para darles la mejor oportunidad de recuperarse”, enfatizó.

Entre las principales medidas planteadas destacan: suspender temporalmente la pesca industrial y artesanal alrededor de las principales colonias durante 2027 y 2028 para asegurar mayor disponibilidad de alimento y reducir el enmallamiento en redes; detener temporalmente las actividades de turismo de observación de pingüinos mientras dure la recuperación de la especie; erradicar ratas introducidas en islas y puntas guaneras; reforzar el manejo de la extracción de guano para proteger las zonas de anidación; y crear nuevas áreas de reproducción mediante nidos artificiales y técnicas de atracción.

Para los investigadores, el futuro del pingüino de Humboldt dependerá de las decisiones que se tomen durante los próximos meses. Mientras el fenómeno El Niño continúe afectando la disponibilidad de alimento, la prioridad será proteger las colonias supervivientes y reducir al máximo las amenazas provocadas por el ser humano. “Nuestro desafío es que, cuando los pingüinos regresen después de El Niño, encuentren colonias protegidas y un ecosistema en las mejores condiciones posibles para que puedan reproducirse nuevamente”, concluyó Carlos Zavalaga.

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