El cometa interestelar 3I/ATLAS alcanzó su punto más cercano a la Tierra en diciembre de 2025. Foto: NASA Un equipo internacional de astrónomos, tras analizar la composición química del cometa interestelar 3I/ATLAS con el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO), concluyó que este objeto —el tercero conocido procedente de fuera del Sistema Solar— podría haberse formado en las regiones más externas de un antiguo sistema planetario. Dicho sistema orbitaría alrededor de una estrella mucho más vieja que el Sol y con una menor cantidad de elementos pesados. Los investigadores lograron medir las proporciones de isótopos de carbono y nitrógeno presentes en el cometa, una hazaña que no fue posible con los dos visitantes interestelares descubiertos anteriormente, 1I/'Oumuamua y 2I/Borisov, debido a que eran demasiado débiles para este tipo de análisis. Los resultados del estudio fueron publicados en la revista 'Nature Astronomy'. Las observaciones de 3I/ATLAS se realizaron entre el 6 y el 26 de diciembre de 2025, después de que el cometa alcanzara su punto más cercano al Sol. Para ello, los científicos emplearon el instrumento Ultraviolet and Visual Echelle Spectrograph (UVES), con el que analizaron las emisiones de cianógeno (CN), una molécula común en la atmósfera de los cometas. Según la investigadora Cyrielle Opitom y sus colegas, "Los objetos interestelares, formados en sistemas planetarios más allá del nuestro y que ahora atraviesan el Sistema Solar, brindan una oportunidad única para estudiar material formado en otros discos protoplanetarios que pudieron experimentar condiciones físicas y químicas muy diferentes". Esta imagen muestra parte del espectro del cometa interestelar 3I/ATLAS, capturado en diciembre de 2025. Foto: ESO Esta imagen del cometa interestelar 3I/ATLAS fue tomada el 18 de enero de 2026. Foto: ESO

Los investigadores concluyen que “estas mediciones son compatibles con un origen de 3I/ATLAS en el disco exterior alrededor de una estrella más antigua y de baja metalicidad, proporcionando información potencial sobre la probabilidad y la eficiencia de la formación de planetesimales alrededor de este tipo de estrellas”. El análisis reveló una relación carbono-12/carbono-13 de aproximadamente 151 y una relación nitrógeno-14/nitrógeno-15 cercana a 363. En contraste, la mayoría de los cometas del Sistema Solar presentan valores cercanos a 90 y 150, respectivamente.

La científica añadió: “Cuando estos objetos se vuelven activos y subliman, los gases liberados pueden estudiarse mediante espectroscopía, lo que nos permite analizar directamente su composición volátil y sus relaciones isotópicas”. La elevada proporción de nitrógeno-14, según los investigadores, es compatible con un origen en las regiones más alejadas de la estrella donde nació el cometa, ya que allí los procesos químicos responsables del fraccionamiento isotópico son menos eficientes.

Además, los modelos de evolución química de la galaxia indican que las estrellas antiguas y pobres en metales producen material planetario con una mayor abundancia de carbono-12 respecto del carbono-13. Las mediciones obtenidas en 3I/ATLAS coinciden con esas predicciones. La astrónoma Rosemary Dorsey destacó la relevancia del hallazgo al señalar: “3I/ATLAS es una oportunidad realmente emocionante para investigar la composición de otro sistema planetario, uno que se formó mucho antes de que existieran el Sol y el Sistema Solar”.

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