Un estudio publicado en la revista PNAS aporta nuevas evidencias de que los neandertales y los Homo sapiens no solo compartieron territorio, sino también tradiciones culturales y formas de vida durante más de 20.000 años. La investigación se centró en la cueva Üçağızlı II, ubicada en la costa mediterránea de Turquía, donde un equipo internacional realizó excavaciones durante cinco años.
Los arqueólogos recuperaron fósiles, herramientas de piedra, huesos de animales y conchas marinas, analizando cada capa del yacimiento con precisión milimétrica. El análisis de la estructura interna de dientes fosilizados permitió identificar qué especie ocupó la cueva en cada período: los neandertales habitaron el lugar entre hace 77.000 y 59.000 años, mientras que los Homo sapiens lo hicieron entre hace 59.000 y 47.000 años.
Los resultados refuerzan la hipótesis de un intercambio de conocimientos entre ambas especies mientras los humanos modernos se expandían desde África hacia Eurasia. La similitud en las tradiciones culturales sugiere que neandertales y Homo sapiens mantuvieron formas de vida muy parecidas durante milenios, lo que indica una convivencia más compleja de lo que se creía.
Los autores del estudio sostienen que estas similitudes reflejan un intercambio cultural entre ambas especies, pese a que no habitaron la cueva al mismo tiempo. Sin embargo, coincidieron en la misma región durante períodos superpuestos, lo que habría facilitado la transmisión de ideas y tradiciones. Estos hallazgos se alinean con investigaciones en otros yacimientos de Oriente Medio, reforzando la hipótesis de que neandertales y Homo sapiens mantuvieron una relación cultural mucho más estrecha de lo que se creía.
Uno de los descubrimientos más llamativos fue el de 29 conchas del caracol marino Columbella rustica. Al carecer de valor alimenticio, los investigadores consideran que fueron empleadas con fines simbólicos. Varias de ellas presentaban pequeñas perforaciones, lo que sugiere que pudieron usarse como adornos. Además, una concha hallada en niveles neandertales había sido calentada deliberadamente para modificar su color antes de su uso.
La llegada de los Homo sapiens no provocó cambios significativos en las actividades cotidianas dentro de la cueva. Ambos grupos fabricaban las mismas herramientas de piedra con sílex local y cazaban animales similares, como cabras salvajes, gamos, corzos y jabalíes. Sus métodos de caza y preferencias alimentarias se mantuvieron prácticamente iguales durante miles de años, lo que sugiere una continuidad cultural que desafía las ideas previas sobre la relación entre estas especies.
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