Durante el foro “El Perú frente a un nuevo ciclo económico y político”, organizado por la Cámara de Comercio Peruano-Chilena, los extitulares del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Mercedes Araoz y Luis Miguel Castilla, debatieron junto a Pablo Cateriano, presidente y fundador de Métrica, sobre el futuro del país. El moderador del panel, Víctor Melgarejo, director de Gestión, planteó que cada cinco años el Perú enfrenta una “fotografía similar” en términos de insatisfacción y resultados electorales, por lo que consultó si el modelo económico estaba llegando a su límite.

Por ahora es prioridad tener un Estado más eficiente y menos burocrático, resaltaron los expertos. (Foto: Camila Vera)

En respuesta, Araoz sostuvo que el sistema actual se aplica en la mayor parte del mundo, pero el desbalance radica en la forma de intervención del sector público. Criticó que algunos sectores vean al Estado como una herramienta de reparto de votos y de corrupción; en sus palabras, como un “botín”. Por ello, abogó por una reforma basada en la meritocracia y la eficiencia técnica. “El discurso no solo debe quedar en discurso, debe ser una promesa clara desde el día uno [de quien asuma el puesto presidencial] y todo su equipo. Que el Estado para ellos no sea un botín [...] ni sea una herramienta de reparto de votos, como ha sucedido en los últimos años”, afirmó.

Para el exministro de Economía Luis Castilla, el modelo económico actual no debe modificarse. Defendió el sistema basado en la autonomía del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), la protección de contratos, la libre convertibilidad de monedas y el trato igualitario a la inversión nacional y extranjera. Señaló que es la izquierda la que utiliza al modelo como su “piñata favorita”. Sin embargo, reconoció que el problema radica en la percepción: la riqueza no se goza de manera plural debido a una descentralización fallida, caracterizada sobre todo por el manejo presupuestal de gobernadores y municipios.

En esa línea, el expremier Pedro Cateriano advirtió que el Perú está fragmentado. Sostuvo que una mitad del país cree en el modelo porque tiene las cosas medianamente “encaminadas”, mientras que la otra mitad, la más pobre, se siente abandonada y no mira al modelo con ilusión. Ante esta realidad, subrayó que las políticas públicas del nuevo Gobierno deben focalizarse en la mitad que más lo necesita para construir una reputación de cumplimiento y estabilidad.

“¿Cómo va a dejar el país en el 2031? ¿Va a lanzar una serie de promesas inconclusas o cumplirá con la palabra y construirá una reputación de un Gobierno que finalmente pudo darle un respiro al país? Las siguientes elecciones puede ser menos acaloradas que las que hemos vivido”, analizó Cateriano.

¿Por qué la pobreza persiste en el país y deja huella en el tramo electoral? (Foto: Andina)

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