Con Nouvelle Vague (2025), el cineasta estadounidense Richard Linklater, director de "Boyhood", rinde tributo al influyente movimiento cinematográfico francés que marcó su carrera. La cinta, que todo cinéfilo debería ver sin temor a sonar pretencioso, recrea la atmósfera de época con un elenco poco convencional, destacando el impacto perdurable de esta corriente en la historia del cine.
El término nueva ola francesa fue acuñado por los críticos de la mítica revista Cahiers du Cinéma para describir el cine que, en la Francia de la segunda mitad de los años 50, surgió como respuesta a la gran industria. Este movimiento se caracterizó por la experimentación formal, la modestia de medios y el pensamiento crítico. El cine de grandes presupuestos no lograba sintonizar con la sensibilidad de una época que apenas superaba la posguerra, a poco más de una década del final de la Segunda Guerra Mundial. Quienes propusieron un cambio radical fueron precisamente esos críticos, que luego pasaron a dirigir películas y se convirtieron en los arietes del movimiento. La lista de nombres es para pararse y aplaudir: François Truffaut, Jean-Luc Godard, Claude Chabrol, Éric Rohmer y Jacques Rivette.
Cuando se habla de la Nouvelle Vague, se encienden las historias personales de los cinéfilos y despiertan no pocas epifanías. Sobre este movimiento se ha escrito mucho; al respecto, se recomienda el libro La Nouvelle Vague. La modernidad cinematográfica (2009) de Javier Memba. La sola mención del término evoca una de las etapas más renovadoras de la historia del cine, y Linklater, con su admiración declarada por esta corriente, logra capturar esa esencia en su más reciente obra.
La historia de Sin aliento —un delincuente llamado Michel que roba un auto, mata a un policía y va a París a buscar a Patricia para irse a Italia— se la contó Truffaut a Godard y se convirtió en el punto de partida de su primer largometraje. Lo que diferencia a esta película de otras del movimiento es el abandono decidido de la linealidad narrativa y una apuesta radical por la improvisación. De los ecos que suscita, basta pensar en Quentin Tarantino: Pulp Fiction (1994) no existiría sin esta obra de Godard. Tarantino es un seguidor de la Nouvelle Vague, al punto que su productora A Band Apart fue un homenaje a Bande à part (1964) de Godard. No pocos cinéfilos se preguntan, con justa razón, por qué no hizo una película de estas características antes.
"Nouvelle Vague". Imagen: Cultura Joven.
Como en todo movimiento, hay obras fundacionales. En la nueva ola francesa, solo por mencionar tres, están El bello Sergio (1958) de Chabrol, Los 400 golpes (1959) de Truffaut y À bout de soufflé (Sin aliento, 1960) de Godard. A pesar del paso de las décadas, muchas películas de este periodo (1958-1964), en el que se filmaron más de 200 trabajos, aún mantienen frescura y conforman el canon de innumerables cineastas en el mundo. Para la mayoría, Sin aliento de Godard es la que más luces brinda.
Richard Linklater. Foto: AFP.
Richard Linklater es un cineasta de culto y un capo del cine independiente. Tiene varias películas influyentes, pero una obra maestra: Boyhood (2014). Su cinefilia nace de su admiración por la Nouvelle Vague y desde hacía varias décadas tenía en mente filmar el rodaje de Sin aliento de Godard.
En Nouvelle Vague, la película que Linklater estrenó el año pasado en el Festival Internacional de Cine de Cannes, abundan las referencias al cine, la literatura y el pensamiento. Es una obra hecha para amantes del cine. Solo el tiempo dirá si es una obra maestra, pero lo que es innegable es que está hecha con mucho corazón. En ella, vemos a todos los personajes que conformaron el movimiento homónimo. Linklater se valió de actores no muy conocidos, pero con experiencia para interpretar, por ejemplo, a los icónicos Jean Seberg y Jean Paul Belmondo. El director apeló al humor y subrayó el carácter disruptivo de su Godard (Guillaume Marbeck), quien se ve presionado por el productor del proyecto. Sin aliento se filmó en 23 días entre agosto y septiembre de 1959, con París como la gran locación en la que el cineasta se cruzaba a la vez con otros gigantes rodando, como Robert Bresson y su Pickpocket.
Jean-Luc Godard. Foto: AFP.
Este trabajo ya está disponible en algunas plataformas, pero sugiero que lo vean en pantalla grande. Quien escribe vio Nouvelle Vague este pasado domingo 5 en el CCPUCP (hay otra función el miércoles 8) y se proyectará también, en el marco de Liberté, Égalité, Cinéma, ciclo organizado por la Alianza Francesa de Lima, el viernes 10. Apunten estos datos.
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