Tras las críticas de Karla Tarazona a su labor como psicóloga por opinar sobre la relación de la conductora con Christian Domínguez, Mónica Cabrejos respondió con ironía. “Insisto, ¿qué puede opinar o saber de psicoterapia, si en lugar de ir al terapeuta de parejas va y se hace un amarre con el brujo, por favor? Mejor que siga yendo a hacerse amarres, ja, ja, ja”, declaró la terapeuta al diario Trome.

Cabrejos también se refirió a la posibilidad de que el cantante cambie. “Si trabaja en él, sí puede cambiar. Si desea mejorar, sí”, afirmó. Y añadió: “Si crece como persona, mejora, sí; pero si enjuicia a todas las ex y no avanza, difícil, sigue siendo víctima. Mejor que sigan yendo al chamán”.

Por otro lado, Karla Tarazona dejó entrever que no descarta demandar a la hija de Christian Domínguez cuando cumpla 18 años. En una conferencia de prensa, un periodista le preguntó si le preocupaban las declaraciones que la joven podría dar al alcanzar la mayoría de edad. Lejos de mostrarse inquieta, la conductora afirmó que “no tengo miedo a nadie” y recalcó que cada persona debe asumir la responsabilidad de sus palabras. Tarazona no descartó emprender acciones legales contra quienes la acusen sin pruebas, en medio de comentarios vinculados a la hija del cantante y Melanie Martínez.

“Yo no tengo miedo a nadie, absolutamente. Y yo ya lo he dicho, lo que yo tenga que demostrar lo voy a demostrar donde es, en la instancia que tiene que ser”, sostuvo Tarazona, quien reiteró que está dispuesta a sustentar cualquier afirmación en las instancias correspondientes si fuera necesario. “Acá nadie tiene miedo a nada ni a nadie. Yo siempre lo he dicho, y acá no es que alguien amenazó o dijo algo, pero cuando uno es mayor de edad, y creo que ustedes opinan lo mismo, te haces responsable de las cosas que tú... Exacto, es simple, es eso nada más”, expresó. La conductora también se refirió a los comentarios y cuestionamientos que ha recibido en las últimas semanas. En ese sentido, diferenció entre las opiniones personales y las acusaciones que podrían dañar la imagen de una persona. “Cuando una persona acusa a alguien de cosas graves, la demandas. Porque una cosa es la payasada que tú puedas salir a decir... Exacto. Que tú puedas: ‘Ay, sí, se puso el vestido verde. Ay, qué horrible le quedó el vestido verde’”, sostuvo. “Porque entonces, fácilmente, yo también mañana podría sentarme en un programa y decir: ‘A mí me contaron que él le metió la mano a ella. A mí me contaron, a mí me dijeron’”, agregó.

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