El presidente de la República, José María Balcázar, tomó juramento este lunes 6 de julio a Jorge Alfonso Marticorena Mendoza como nuevo ministro de Educación. La ceremonia oficial se realizó en Palacio de Gobierno y representa el único cambio dentro del gabinete que preside Luis Arroyo Sánchez, a menos de un mes del cambio de gobierno.

Marticorena, quien se desempeñaba como congresista, llegó al Parlamento (2021-2026) con la bancada de Perú Libre y actualmente forma parte de Alianza para el Progreso (APP). Asume el cargo de la cartera de Educación en reemplazo de María Esther Cuadros, quien presentó su renuncia el 3 de este mes.

En su carta de renuncia dirigida al presidente Balcázar, Cuadros evitó precisar los motivos de su salida y agradeció la confianza que se le otorgó durante su gestión. Además, reconoció a los funcionarios y a los docentes a nivel nacional. Sin embargo, en el plano político, la dimisión de la ministra se registra a solo dos semanas de que el Congreso de la República presentara una moción de interpelación en su contra.

Congresista es el nuevo ministro de Educación. Un grupo de 22 congresistas presentó una moción de interpelación contra la ministra saliente, acusándola formalmente de intentar desestabilizar la gestión y la autonomía de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU). El cuestionamiento se centra en la publicación de una resolución que pretendía remover a Vicente Espinoza Santillán del Consejo Directivo de la Sunedu. Carta de renuncia de María Cuadros. Carta de renuncia de María Cuadros. Los legisladores denunciaron que esta medida ignoró los plazos legales y el principio de autonomía del organismo regulador. “Este acto constituye una flagrante e indebida injerencia del Poder Ejecutivo que colisiona de forma directa con lo dispuesto por la Ley N° 31520”, se lee en la moción. En el documento, los parlamentarios argumentan que se estaría tratando de “desestabilizar la gestión institucional de la SUNEDU, vulnerando con ello la autonomía del organismo supervisor y amenazando de manera directa los avances alcanzados por la reforma universitaria, lo cual pone en grave riesgo la garantía del cumplimiento de las condiciones básicas de calidad exigibles para todo el sistema de educación superior en beneficio de los estudiantes del país”.

Leer artículo completo en larepublica.pe →