El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes 6 de julio que solicitó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, revisar la decisión de expulsar al delantero Folarin Balogun, aunque aseguró que nunca pidió que la tarjeta roja fuera anulada. El mandatario hizo estas declaraciones en la Casa Blanca, donde afirmó que desconocía que una tarjeta roja directa implicaba la suspensión automática para el siguiente encuentro y calificó esa norma como “muy injusta”.

“Pedí una revisión porque no me pareció una falta. Lo único que fue pedir una revisión, no dije que tuvieran que hacerlo”, afirmó Trump, quien insistió en que la acción sancionada no constituía una infracción y defendió la actuación del atacante estadounidense. “Fueron dos tipos que iban a toda velocidad y que casualmente chocaron entre sí. Entiendo muy bien de deportes”, manifestó al referirse a la jugada que terminó con la expulsión.

Trump también lanzó críticas contra el árbitro brasileño Raphael Claus, encargado de impartir justicia en el compromiso, y pidió que se revisara su trayectoria. Balogun fue expulsado tras la intervención del videoarbitraje por pisar el pie de un defensor de Bosnia y Herzegovina en el encuentro de dieciseisavos de final que Estados Unidos ganó por 2-0.

De acuerdo con el reglamento de la FIFA, una tarjeta roja directa conlleva automáticamente una suspensión de un partido, sanción que no puede ser apelada por la selección del futbolista. Sin embargo, el organismo rector del fútbol mundial informó el domingo que el castigo a Balogun quedó suspendido por un año tras la llamada personal realizada por Trump, una decisión que ha generado amplio debate en el entorno del Mundial 2026.

Leer artículo completo en diariocorreo.pe →