Millones de mujeres experimentan dolores menstruales cada mes, pero la ginecóloga Grizell Romero advierte que soportarlos no siempre es normal. “La menstruación puede causar un poco de dolor, pero no debe incapacitarte”, señala la especialista. Un cólico leve o moderado que se alivia con descanso o analgésicos puede considerarse dentro de lo esperado. Sin embargo, la alerta debe encenderse cuando el dolor es tan intenso que impide realizar las actividades cotidianas o viene acompañado de náuseas, vómitos o temblores, ya que podría estar relacionado con enfermedades como la endometriosis.

También es clave prestar atención si los cólicos aparecen junto con un sangrado menstrual muy abundante o irregular, o si con el tiempo dejan de responder a los analgésicos habituales. En esos casos, la evaluación de un especialista permite descartar otros trastornos ginecológicos, como el síndrome de ovario poliquístico. “Muchas mujeres crecieron creyendo que sufrir era parte de la menstruación, pero no es así. Es importante acudir al ginecólogo para identificar la causa del dolor e iniciar el tratamiento adecuado”, recalca Romero.

Depender de analgésicos cada mes para aliviar el dolor menstrual no es normal. Si el malestar persiste o las pastillas ya no hacen efecto, es momento de consultar a un ginecólogo. Aguantar no siempre significa que sea normal: si los cólicos te obligan a detener tu vida, hay que dejar de restarles importancia y averiguar qué hay detrás de ese dolor.

Recuerda que los cólicos menstruales no deben incapacitarte. Si el dolor interfiere con tus actividades diarias, acude a una ginecóloga, pues podría tratarse de algo más serio que un simple cólico. Foto: Istock.

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