Con la llegada del fenómeno El Niño cada vez más próxima, el Ejército del Perú y la Fuerza Aérea del Perú (FAP) intensificaron la preparación de su personal especializado para actuar en las zonas más vulnerables del país. Panorama accedió a estas jornadas de entrenamiento de los paracaidistas, quienes serán parte de las primeras acciones de auxilio ante desastres.

Durante los ejercicios, los militares realizan saltos y operaciones aerotransportadas con el objetivo de trasladar personal médico, medicinas, alimentos y ayuda humanitaria hacia comunidades de difícil acceso. Estas localidades podrían quedar aisladas por huaicos, inundaciones y otros eventos asociados al fenómeno climático.

“Se unen esfuerzos y estamos al servicio de la población cuando esta lo requiera en caso de riesgos o desastres”, señaló el coronel EP Edwin Pacheco Cornejo, director de la Escuela de Paracaidistas del Ejército.

Según la FAP, los paracaidistas reciben instrucción para actuar en escenarios de alto riesgo e intervenir de manera rápida incluso cuando no existan las mejores condiciones. La finalidad es salvaguardar la vida de la población y asegurar la entrega de asistencia en los sectores que más lo necesiten.

Para estas operaciones, las fuerzas armadas emplean el Antonov An-32, una aeronave de fabricación rusa diseñada especialmente para operar en zonas donde otras naves podrían tener dificultades. Gracias a su capacidad de mantenerse elevada, puede reducir el impacto de piedras y otros obstáculos durante el despegue y aterrizaje.

Con 35 segundos de caída libre, un grupo de soldados se prepara para hacer frente a El Niño Costero. El entrenamiento no se detiene y la preparación se transmite de instructor a alumno en cada jornada, en previsión de un escenario que podría exigir una respuesta inmediata de las fuerzas armadas en distintas regiones del país.

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