La inflación, que en los últimos 12 meses hasta octubre alcanzó un 5,83% —muy por encima del rango meta del BCR de entre 1% y 3% anual—, ha detonado un incremento en las tasas de interés de los depósitos en bancos y cajas, una tendencia que podría acentuarse, según las propias instituciones financieras.

Ante este escenario, el Banco Central de Reserva elevó su tasa de interés referencial y los requerimientos de encaje en moneda nacional a las entidades financieras, medidas que reducen la liquidez y los fondos disponibles para prestar en el sistema, explicó Mario Guerrero, subgerente de economía monetaria de Scotiabank. “De esta forma, se encarece el financiamiento, pero también, como el negocio de los bancos es de intermediar recursos, crece la competencia para captar fondos del público, lo que se traduce en tasas de interés más altas por los depósitos”, detalló a Gestión.

Las tasas ya empezaron a subir. Entre agosto y el presente mes, la tasa promedio de los depósitos a plazo a un año en el sistema bancario pasó de 1,35% a 1,64%, mientras que la de aquellos a más de 360 días subió de 2,17% a 2,96%, de acuerdo con datos de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). Un comportamiento similar se observa en los depósitos con otros plazos.

A nivel mundial y local, la trepada de la inflación ha sido rápida y brusca, lo que obligó a los bancos centrales, como el peruano, a aplicar una política monetaria reactiva, señaló el ejecutivo de Scotiabank.

El BCR ha subido su tasa de referencia de 0,25% a 2% en los últimos tres meses, con incrementos de 50 puntos básicos cada uno. A esto se suma una mayor exigencia de encajes en moneda nacional a las entidades financieras, lo que redujo aún más los fondos prestables disponibles. Según un banquero consultado, este ajuste monetario hará que la elevación de las tasas de interés de los depósitos se acentúe en los próximos meses y durante todo el 2022. “Es previsible que haya más fuerte competencia (entre las instituciones financieras) por captar los depósitos del público (con tasas de interés más altas)”, manifestó.

Las cajas municipales comparten esa visión. Wilber Dongo, gerente central de negocios de Caja Arequipa, señaló que el alza de la tasa referencial del BCR de 0,25% a 2% deberá trasladarse a las tasas pasivas. “La mayoría de instituciones financieras, bancos y las demás han subido sus tasas pasivas en proporción al aumento de la tasa del Banco Central eso se observa en las tasas de interés de los depósitos a plazo fijo, sobre todo para evitar que (esos fondos) se vayan a otros destinos”, refirió.

No obstante, el presidente de la Federación de Cajas Municipales (Fepcmac) expresó su principal inquietud: “A mí me preocupa más el tema de la inflación, porque es un factor a considerar en la tasa definitivamente, y si no subimos las tasas (de interés) en ahorros podría desincentivar el ahorro en el Perú”.

Wilber Dongo, de Caja Arequipa, explicó que el aumento del encaje en soles por parte del BCR reduce la circulación de dinero en el mercado financiero. El representante gremial señaló que “nos estamos ajustando todos para tratar de mantener las mismas condiciones al cliente; el ajuste va dentro de la estructura por la competencia”.

El BCR, al retirar liquidez, busca atenuar la inflación mediante mayores encajes a las entidades financieras. Estas disposiciones elevarán las tasas de créditos y depósitos, pero también afectarán la calificación de los deudores. Dongo advirtió que los bancos, al querer asegurar su rentabilidad con menos fondos para prestar, se centrarán en los mejores clientes y excluirán a quienes estaban siendo incluidos financieramente. “Eso va a tener un efecto negativo en las microfinancieras, que van a dar crédito solo a las personas que tienen mejor calificación”, sostuvo.

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