Melisa Klug confesó que temía no regresar a Perú.

En marzo de 2026, lo que debía ser el viaje de ensueño de Melissa Klug a las Islas Maldivas se convirtió en una pesadilla. La empresaria, conocida como la ‘Blanca de Chucuito’, quedó atrapada en medio del estallido del conflicto entre Irán e Israel, que provocó el cierre de aeropuertos en Medio Oriente y disparó los precios de los pasajes aéreos a cifras exorbitantes. Miles de turistas quedaron varados, y ella temió no tener fecha de regreso a Perú.

En entrevista con Carla Chevez, Klug revivió ese episodio que calificó como “terrible”. “Casi nos quedamos. Era mi viaje de ensueño, porque yo soñaba con conocer las Maldivas... Hicimos todas las actividades y un día antes de irnos a las casitas, a las cabañitas, dicen: ‘Guerra’. A Trump se le ocurre bombardear Irán y mata a los jefes. Se cierra el Medio Oriente, Dubái”, relató. En ese momento de incertidumbre, una advertencia de su amiga Paula Manzanal fue clave: “Justo le escribo a Paula Manzanal, porque ella vive en Dubái, y me dice: ‘Meli, huye porque esto se va a poner terrible’”.

La empresaria confesó que llegó a pensar que no podría salir de la isla y que la experiencia fue aterradora. Su testimonio se da en medio de la tensión pública que mantiene con su expareja Jefferson Farfán, padre de sus dos hijos, con quien atraviesa un nuevo enfrentamiento. Klug recordó que el viaje de cumpleaños a las Maldivas, que tanto había soñado, terminó convertido en una lucha por regresar a casa.

El conflicto en Medio Oriente, desatado por los ataques entre Irán e Israel, dejó a miles de turistas varados, y Melissa Klug fue una de las afectadas. Su relato, cargado de angustia, muestra cómo un sueño se transformó en una situación límite de la que logró escapar gracias a la advertencia de su amiga.

La madre de Samahara Lobatón relató que, tras una semana varadas, la situación se prolongó y los costos se volvieron imposibles de asumir. “Comenzamos a buscar pasajes; 17.000 euros para irnos... Buscamos embajada: ‘No, tienen que salir de esta isla’. Nos quedamos como 30 días y sobreviviendo, porque teníamos que gastar hotel, desayuno, almuerzo, comida, y no te daban nada”, precisó. Antes, la empresaria había explicado cómo intentó salir de la isla, pero se encontró con un panorama desolador. “Huyo, nos vamos; cerrado el aeropuerto. Todo el Medio Oriente está cerrado: nadie sale, entra, no hay vuelos, nada. Tienen que irse bordeando por India, por China, por todos lados hasta llegar a Europa... Los pasajes no te reembolsan”, comentó. Finalmente, describió cómo la convivencia y el miedo hicieron aún más difícil la experiencia. “Se sumó una amiga más. Ya era una convivencia de tres. Nos estábamos sacando los… No nos poníamos de acuerdo. Fue terrible la convivencia, no sabíamos cuándo íbamos a regresar. Era una incertidumbre horrible: ‘¿Y qué pasa si….?’. Porque fue Irán, y nosotros no sabíamos si… Ellos comenzaron a bombardear y si seguía la guerra, nunca paraba. Nos íbamos a quedar ahí. Fue toda una experiencia…”, concluyó.

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