El burnout o desgaste laboral —un síndrome vinculado al estrés crónico que deteriora la salud física, emocional y el rendimiento profesional— afecta al 16 % de los trabajadores peruanos, la cifra más elevada de Latinoamérica, según datos de Sanitas Consultorios Médicos. Esta tasa supera a la de Colombia (13 %) y a las de México y Chile (12 %).
El problema es más amplio: el 78 % de los trabajadores muestra indicios de agotamiento ocupacional y el 60 % reconoce que excede las horas pactadas de su jornada laboral. Para José Chávez, psicólogo de Sanitas, el principal obstáculo es que muchos normalizan los síntomas. “Este síndrome no aparece de un día para otro. Es el resultado de meses, e incluso años, de estrés acumulado sin el manejo adecuado”, señaló el especialista.
El burnout avanza de forma progresiva y sus señales suelen confundirse con el cansancio cotidiano. Entre los indicios de alerta figuran: cansancio persistente que no cede con el descanso; dificultad para concentrarse o decidir; irritabilidad y cambios de humor frecuentes; pérdida de motivación e indiferencia hacia el trabajo; dolores de cabeza, contracturas musculares y problemas digestivos; insomnio o sueño no reparador; y alteraciones importantes del apetito.
Chávez advierte que el estrés prolongado eleva los niveles de cortisol y adrenalina, lo que incrementa el riesgo de hipertensión, enfermedades cardiovasculares, trastornos digestivos y debilitamiento del sistema inmunológico.
“El burnout no es un signo de debilidad ni de falta de compromiso. Es la señal de que el cuerpo y la mente han llegado a su límite”, enfatizó José Chávez, especialista consultado por Sanitas. A largo plazo, el desgaste laboral también incrementa la probabilidad de desarrollar trastornos de ansiedad o depresión.
Según cifras de Sanitas, el síndrome afecta con mayor frecuencia a los trabajadores jóvenes: el 17 % de la Generación Z y el 14 % de los millennials reportan sufrir desgaste laboral constante. La hiperconectividad, las jornadas prolongadas y la dificultad para desconectarse del trabajo fuera del horario laboral figuran entre los principales factores que favorecen su desarrollo. Además, las personas expuestas a discriminación o exclusión en el ámbito laboral presentan un mayor riesgo de desgaste ocupacional.
Para prevenir el burnout, los especialistas recomiendan: establecer horarios claros para iniciar y terminar la jornada; evitar revisar correos o mensajes de trabajo fuera del horario establecido; dormir entre siete y ocho horas por noche; realizar actividad física de forma regular; reservar tiempo para actividades recreativas y de descanso; y buscar apoyo profesional si los síntomas persisten por más de dos semanas.
Comentarios 4
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta