La anemia sigue siendo uno de los principales problemas de salud pública en Perú, y este 2025 la situación se agrava con un recorte en el presupuesto del Ministerio de Salud (Minsa) para combatirla. La reducción pone en serio riesgo el desarrollo físico y cognitivo de los niños, justo cuando está por iniciarse el ciclo escolar 2025. Según Cristian Díaz Vélez, director general de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública del Minsa, la prevalencia de la anemia en el país llegó al 43.1% en 2023, según datos del INEI, y solo bajó ligeramente al 42.8% en el primer semestre de 2024.

Díaz Vélez explicó a Gestión que los grupos más afectados se dividen en tres. El primero son los niños menores de 36 meses, sobre todo los de 6 a 11 meses, porque en esa etapa crítica la anemia puede dañar su desarrollo neurológico. El segundo grupo son las mujeres en edad fértil, de 15 a 49 años, incluidas adolescentes y embarazadas, quienes pierden hierro durante la menstruación y el embarazo. El tercero son los adolescentes, cuyo crecimiento acelerado y cambios hormonales los hacen vulnerables, pues la anemia afecta su desarrollo físico y cognitivo.

Los niños y niñas con anemia no rinden académicamente. Foto: Freepik.

Las regiones más golpeadas por la anemia, según los últimos datos, son Puno (70.4%), Ucayali (59.4%), Madre de Dios (58.3%), Loreto (58.1%) y Huancavelica (56.6%). Sin embargo, algunas han logrado reducir la prevalencia, como Huancavelica, Ucayali, Huánuco, San Martín y Pasco, lo que muestra avances en las estrategias y programas contra este mal. A pesar de ello, la reducción del presupuesto para 2025 amenaza con frenar estos progresos y empeorar la situación de los menores que volverán a las aulas.

En los últimos tres años, el presupuesto destinado a combatir la anemia en el Perú ha mostrado cambios significativos, según la información proporcionada por Díaz. Los recursos, asignados al Ministerio de Salud (Minsa) y a los Gobiernos Regionales, se distribuyen en dos actividades principales: prevención y atención. Para la prevención, que incluye la administración de suplementos de hierro y vitamina A, en 2023 se asignaron 75 millones de soles; en 2024, la cifra subió a 90 millones; y para 2025, se redujo a 81 millones de soles. En cuanto a la atención, orientada al tratamiento de niños diagnosticados con anemia por deficiencia de hierro, en 2023 se destinaron 31 millones de soles; en 2024, el monto ascendió a 42 millones; y para 2025, el presupuesto es de 40.8 millones de soles. Buenas noticias para Huánuco contra la anemia, logran disminuir unos puntos Díaz explicó que la reducción del presupuesto para 2025 responde a una mayor participación de otros sectores, como Produce y el Minedu, que también contribuyen en la lucha contra esta enfermedad. No obstante, precisó que el presupuesto del Minsa podría incrementarse en abril, cuando se realicen ajustes basados en el análisis de las cifras más recientes del INEI, correspondientes al último semestre de 2024. Esto permitiría evaluar la efectividad de las estrategias actuales y determinar la necesidad de recursos adicionales. “El presupuesto asignado a toda fuente a nivel nacional para el año 2024 tuvo un incremento del 26% en relación con el año 2023, lamentablemente para el 2025 ha sufrido una disminución del 4% en lo que se refiere al año pasado”, expresó Díaz. Además, agregó: “Para el año 2024, se incrementó la cobertura de más de 21,241 niños de 12 a 18 meses, con diagnóstico de anemia entre los 6 y 11 meses, que se han recuperado (30.6%) respecto al 5.5% del 2021, es decir 25.1% más que hace 4 años”. Tasas de anemia en centros de salud no mejoran en menores de 24 meses. (Foto: GEC)

Programas con mayor financiamiento para combatir la anemia

Dentro del presupuesto destinado a combatir la anemia, los programas con mayor financiamiento en el Minsa y los Gobiernos Regionales se concentran en tres actividades principales. El primero es la administración de suplemento de hierro y vitamina A, orientado a la prevención y con una asignación considerable por su impacto directo en población vulnerable, como madres gestantes y niños menores de cinco años. El segundo es brindar atención a niños con diagnóstico de anemia por deficiencia de hierro, enfocado en el tratamiento y recuperación de los menores que ya presentan la enfermedad. El tercero son los Incentivos Municipales - Compromiso 1, que buscan involucrar a los gobiernos locales mediante campañas de sensibilización, visitas domiciliarias y distribución de suplementos alimenticios. El plan multisectorial para la prevención y reducción de la anemia materno infantil en el Perú (2024-2030) proyecta reducir la prevalencia de esta enfermedad al 40.4% durante 2025, una mejora frente al 42.8% registrado en 2024. Según Díaz, vocero consultado por Gestión, las metas del Ministerio de Salud (Minsa) para este año están alineadas con dicho plan. Para los próximos dos años, la proyección apunta a una disminución aún mayor, hasta el 37.2%. Entre las acciones concretas que el Minsa pondrá en marcha destaca el fortalecimiento de capacidades profesionales: se capacitará a médicos, enfermeros, obstetras y nutricionistas en el manejo preventivo y terapéutico de la anemia por deficiencia de hierro (ADH) en 20 regiones de salud y las 4 Diris de Lima Metropolitana. También se implementará equipamiento para diagnóstico, como equipos para el dosaje de ferritina en las DIRIS de Lima Metropolitana, lo que mejorará la detección de casos. Además, se dotará de hemoglobinómetros a los gobiernos regionales, con lo cual se espera reducir la brecha de disponibilidad de este equipo de 37% a 16%. El impacto de la anemia va más allá de la salud. De acuerdo al especialista, afecta la productividad laboral y el rendimiento educativo, lo que a largo plazo incide negativamente en el desarrollo económico del país. Aumenta los costos en salud, impacta en el desarrollo infantil, reduce el capital humano y afecta la economía familiar. “La anemia compromete el desarrollo cognitivo y físico de los niños, afectando su rendimiento escolar y futuro productivo, especialmente en las regiones más afectadas. Reduce la Innovación en todos los sectores sociales y económicos”, puntualizó Díaz. Para entender mejor la enfermedad, José Caravedo, hematólogo de la Clínica Ricardo Palma, explica que se considera anemia cuando los niveles de hemoglobina están por debajo del rango normal para la edad y el sexo. Por ejemplo, el nivel de Hb para un niño entre 5 y 10 años debe ser en promedio entre 11.5 y 12 gramos por decilitro. La deficiencia de hierro es la causa más común de anemia, pero al evaluar a un niño deben considerarse múltiples factores. Entre ellos, el nivel de hemoglobina de la madre durante la gestación, si el parto fue normal o por cesárea, si fue prematuro o a término, los antecedentes familiares de anemia, si recibió suplemento de hierro durante el primer año de vida y la hemoglobina al nacer. La prevención de la anemia infantil comienza desde la madre gestante. Si ella tiene un nivel de hemoglobina normal al momento del parto, es probable que el niño también nazca con hemoglobina normal. Por eso, el médico señala que es fundamental realizar un control de hemoglobina al nacer y hacer un seguimiento hasta el cuarto o sexto mes, cuando el menor debería recibir suplemento de hierro oral y continuarlo hasta el año de vida. Además, la alimentación juega un rol clave en niños hasta los cinco años, pues durante esa etapa crecen y aumentan de peso, lo que incrementa sus requerimientos nutricionales. Superada esa edad, es necesario tipificar la anemia y dar el tratamiento según cada caso, sin asumir automáticamente que se debe a una mala alimentación. Yuriko Cabeza Yuriko Cabeza, Lima 1987. Licenciada de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, con más de 12 años de experiencia en medios digitales. Escribo sobre política, actualidad local y realizo informes especiales.

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