“El arte, la cultura, la música, el baile, los múltiples ejercicios de memoria permiten que tengamos una posibilidad de seguir siendo humanidad”, afirma Karina Pacheco, una de las primeras voces de la narrativa peruana contemporánea e hispanoamericana. La República conversó con ella sobre su novela más ambiciosa: El bosque de tu nombre (Alfaguara).

Karina Pacheco. Foto: Marco Cotrina.

La obra, monumental y ambientada en los años más oscuros de Guatemala, combina denuncia y un claro sentido moral con la estructura de una novela de aventuras, un sello de la poética de la autora que, según ella, debería subrayarse más. Pacheco, novelista de primer nivel, reconoce que este proyecto la llevó al límite: “Ha sido como entrar a un territorio de tinieblas en momentos mientras hacía la investigación. Veía en Guatemala el laboratorio donde se desplegó el mal. El mal en toda su esencia”.

Para la escritora, Guatemala es un país esencial para entender todo el continente y la violencia en América Latina durante el siglo XX, una violencia que tiene raíces que se remontan al inicio de la colonia. “En esa investigación he navegado en aguas bien profundas. Y en ciertos momentos me decía si tengo que seguir investigando para escribir esta novela, creo que no la voy a poder hacer. Y varias veces he querido tirar la toalla”, confiesa sobre el horror que documentó.

Pacheco sostiene que lo ocurrido en Guatemala supera ampliamente lo vivido en Perú, Argentina y Chile, países que también atravesaron episodios monstruosos. “En Guatemala hubo dos comisiones de la Verdad. Una de ellas estuvo dirigida por el obispo Juan José Gerardi, quien fue obispo de la Arquidiócesis de Guatemala. Él presentó su informe y a los dos días lo mataron. Eso te da una idea del grado de impunidad y violencia”, explica.

La otra comisión internacional, que favoreció la creación de una comisión de la Verdad en el país centroamericano, fue dirigida por el alemán Christian Tomuschat, experto en crímenes del nazismo. “Él llegó a decir que lo ocurrido en Guatemala era un descenso a las tinieblas. Para mí, estos casos de violencia nos enseñan lo que es la condición humana”, agrega la autora.

“Das impunidad y garantizas que emerja la posibilidad del mal en mucha gente que tú ni siquiera imaginarías que la guardaba. Ahora, también a través de la novela descubrí que siempre hay periodos en donde la impunidad, incluso para ocultar la verdad, se acaba. Son momentos en donde la verdad emerge y todos aquellos que actuaron con indiferencia frente al mal o que desataron sus bestias pensando que nunca se iba a saber, se sabe”, reflexiona Pacheco, dejando claro que su trabajo va mucho más allá de lo estrictamente literario.

"El bosque de tu nombre". Imagen: Difusión.

"El bosque de tu nombre". Imagen: Difusión.

Pacheco explica que su novela no busca escarbar en el morbo de la violencia, pues para eso "hay películas gore". En cambio, sostiene que es crucial conocer esos episodios porque revelan que la condición humana, con su capacidad para la belleza, el arte y la creatividad, también tiene lados muy oscuros. "Cuando uno permite que esa violencia penetre en todas las esferas de la sociedad, hay que tener cuidado porque nosotros podemos terminar cayendo en la indiferencia, en la justificación de la violencia o en cometer actos horribles", advierte. Esas llamadas de atención sobre casos específicos —como Guatemala, Ruanda, Alemania o Bosnia— no deben leerse solo como hechos aislados, sino como advertencias sobre lo que el ser humano es capaz de hacer cuando acumula demasiado poder.

La literatura, añade, ofrece la posibilidad de no olvidar, lo que constituye una pequeña manera de reparación. "El ser humano es capaz de revertir muchas situaciones. Y ahí el arte, la cultura, la música, el baile, los múltiples ejercicios de memoria permiten que tengamos una posibilidad de seguir siendo humanidad", afirma.

Al abordar el caso de Guatemala, la autora recuerda que el país sufrió un golpe de Estado en 1954, financiado por la CIA, antes incluso de la Revolución Cubana. "Guatemala es un caso muy particular. Ahí, desde los años 60 se formaron muchos de los represores que luego fueron a Argentina, Chile y a todo el continente. Fue una escuela de torturadores", señala. Pese a su relevancia histórica, el tema no tiene la difusión que merece. Pacheco lo atribuye al racismo: "Gran parte de las víctimas en Guatemala fueron las poblaciones indígenas, el 83 por ciento. La represión fue muy feroz. Además, Guatemala es un país muy pequeño. Las víctimas y sus familias no tenían una voz, como sí en Argentina y Chile".

Karina Pacheco:

En Librería Sur. Karina Pacheco: "En Guatemala se formaron los represores que luego fueron a Argentina, Chile y a todo el continente". Foto: Marco Cotrina.

La novela aborda este tópico partiendo de los secretos de una familia en el exilio. "La ficción me dio la posibilidad de trabajar desde lo íntimo. Lo escribí valiéndome de una trama envolvente, porque también está hablando la historia de una familia y sus secretos. Una familia que descubre partes que no han sido reveladas, como las facetas del padre y de la madre que no las ha querido contar a sus hijos", detalla.

–Cuando escribiste El bosque de tu nombre, ya tenías un oficio. Uno de los ganchos de la novela es lo que le pasa a Miss Guatemala. Es decir, si eso le ocurre a ella, cosas peores le pudieron pasar a mujeres menos protegidas.

–Yo había terminado de estudiar antropología en Cusco y fui a España por primera vez para hacer un diplomado en estudios amerindios. Allí tenía amigos guatemaltecos. Era más o menos una jovencita comprometida con temas de derechos humanos. Sabía lo de Argentina, lo de Chile, obvio lo del Perú, lo que había pasado en Nicaragua, la dictadura de Somoza, la guerra civil en El Salvador. Pero de Guatemala, nada. Una compañera en el diplomado y un amigo suyo guatemalteco me contaron el caso de Miss Guatemala y cómo preparaban a los reclutas del ejército. Llevaban casi 40 años de dictadura y no sabía nada de ello.

–En el prólogo cuentas cosas muy fuertes.

–Ese relato de Guatemala me había traumatizado; hasta llegué a tener pesadillas. Me di cuenta de cómo opera el trauma, aunque no se haya cometido contra tu propio cuerpo, a través de un relato atroz. Más que indagar en el horror, era tratar de llegar a un punto de sanación. Cuando comprendes cómo operan estas cosas, entiendes los mecanismos y el no olvidar que, por más que exista ese horror, está la belleza de la gente que se atreve a decir no.

–La novela es actual. Todo este horror que relatas está regresando.

–Me asusta, me apena. Creo que tener miedo en este momento es legítimo. Como es legítimo e importante recordar que la memoria hoy es más importante que nunca. Todos aquellos que pretenden esconder, tapar, no se dan cuenta de que tarde o temprano, por los causes más inusitados, a veces del interior de sus propias familias, la verdad va a estallar. La verdad se va a revelar.

El bosque de tu nombre proyecta una cualidad en medio de tanta oscuridad. Es una novela de aventuras. Pasan muchas cosas en ella. Narrativamente, en el buen sentido, es entretenida.

–Te agradezco que me digas que es una novela de aventuras porque también lo es.

–Aquí veo muchas lecturas de la etapa del asombro de los lectores: la adolescencia.

“Hay mucha gente que se dice soy escritor con un libro. Yo, la verdad, soy antropóloga; entonces, un libro, ya. Dos novelas, La voluntad del molle, ya. Dos novelas, no, todavía no soy. Con la tercera dije ahora sí puedo decir que soy novelista. Creo que ya he publicado tres novelas; ya me puedo llamar escritora. Para mí, el tema de la palabra, Gabriel, es bien importante; hay que respetar qué cosa es un libro. Nadie se puede llamar ingeniero por haber hecho un plano. Hay que tener una obra. Entonces, con esta novela dije yo soy doctora en antropología; con esta novela me he doctorado en literatura”, reflexiona Karina Pacheco sobre el significado de El bosque de tu nombre, su quinta novela, que ha tenido un trayecto interesante: publicada en 2013, reeditada en 2019 y ahora en 2026.

En su adolescencia, Pacheco devoró Las mil y una noches y leyó muchos libros de aventuras: El tulipán negro de Dumas, El conde de Montecristo y los libros de Charles Dickens. Sus referentes fueron numerosos autores franceses e ingleses del siglo XIX. En esas novelas de aventuras aparecen héroes que se enfrentan a poderes increíbles, y está el tema de la astucia y lo sorpresivo, “lo sorpresivo que incluso sorprende a quienes pueden estar planeando una gran emboscada, que es algo que ocurre en la novela, que no estaba planificado, pero de pronto vino”.

El bosque de tu nombre se encuentra disponible en plataformas y librerías a un precio de S/ 79.

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