En el mercado local, el dólar acumuló una caída de 10.6% en lo que va del 2025 frente al sol, al pasar de S/ 3.761 a S/ 3.363. Se trata de la mayor contracción anual desde que el nuevo sol reemplazó al inti en 1991, según datos históricos. Este desplome se enmarca en un contexto internacional donde el billete verde perdió fuerza de forma casi generalizada (-9.5%) frente a las principales monedas del mundo, tendencia que se acentuó desde la asunción del presidente republicano en enero.

Contra lo que se esperaba, las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos no frenaron la baja del dólar, sino que la afianzaron. A ello se sumó el debilitamiento institucional y fiscal en ese país a partir de medidas anunciadas por sus autoridades. En escenarios de aversión al riesgo, hasta antes del 2025 los inversionistas solían refugiarse en el dólar; sin embargo, la pérdida de confianza en la divisa —por el temor a que las políticas gubernamentales deterioren la economía y las finanzas públicas estadounidenses— aceleró su declive.

Un factor clave en este comportamiento fueron los tres recortes de la tasa de interés de la Fed (Reserva Federal) este año, que la ubicaron en 3.75%, más los dos adicionales que el mercado anticipa para el 2026. En paralelo, la debilidad del dólar impulsó a los inversionistas a buscar alternativas, lo que disparó los precios de los metales. El cobre, el oro y la plata alcanzaron récords sucesivos, lo que generó un ingente ingreso de dólares ligado a las exportaciones peruanas. Como resultado, la balanza comercial del país registró un superávit de casi US$ 33,000 millones en el 2025.

Políticas económicas de Trump hacen prever un deterioro de la actividad en EE.UU., lo que debilita al dólar. (Photo by ANDREW CABALLERO-REYNOLDS / AFP) Balanza comercial superavitaria en casi US$ 33,000 millones abate al dólar en Perú. La inédita caída del dólar en Perú responde a múltiples factores. Según el executive director-sales & trading head de BTG Pactual, Félix Olivares, y el portfolio manager de Blum, Diego Marrero (Gestión 20.11.2025), el ingreso de divisas proveniente de la minería ilegal también incidió en esa tendencia. “En primer lugar la debilidad del dólar global es la variable relevante. A ello se suman los altos precios de comoditas que el país exporta, y las exportaciones de la minería ilegal”, resume Olivares. El decaimiento global del dólar se explica por las nuevas dinámicas del presidente de EE.UU., que generan gran volatilidad e incertidumbre, y por la baja de la tasa de interés de la Red, añade el especialista. Aunque el dólar no perdió por completo su condición de activo refugio, algunos inversionistas asiáticos, europeos y latinoamericanos que compran valores estadounidenses —como acciones o bonos— han empezado a cubrirse del riesgo cambiario mediante la compra de derivados. “Ese cambio se está dando en las políticas de inversiones, lo que provoca, al tomar esas coberturas, que las otras monedas se fortalezcan contra el dólar”, detalla Olivares. Ese flujo de divisas fue un revulsivo en el mercado cambiario que provocó la inédita caída del dólar. Félix Olivares, de BTG Pactual Perú, revela una razón adicional de la caída de dólar. Para el 2026, la proyección es que el dólar continúe perdiendo terreno frente al sol. Según Félix Olivares, de BTG Pactual Perú, en el primer trimestre, antes de las elecciones, la divisa acentuaría su baja por debajo de los S/ 3.30, impulsada por una mayor oferta del billete verde vinculada al pago de impuestos corporativos. Si el desenlace de los comicios resulta benigno o al menos con candidatos finalistas “no destructivos”, la moneda estadounidense seguiría su trayectoria decreciente. Incluso en un escenario adverso, donde venza un candidato no amigable con el mercado, el dólar se acercaría a los S/ 3.50, pero luego volvería a caer para después elevarse sin alcanzar los S/ 4, “porque sabemos cómo reacciona el BCR”, sostiene Olivares. Jorge Ramos, director de mercado y relación con inversionistas de Fibra Prime, coincide en que el próximo año debería ser favorable para el sol. Confluyen variables que menguan al dólar, como el cambio de matriz energética, que demanda cobre. “Aún hablamos de ciclo de commodities, pero hay un cambio estructural que es la transición de matriz; y también hay una apreciación de los metales preciosos”, afirma. Esto implica mayores ingresos de dólares al país, lo que genera una apreciación de la moneda nacional a tal punto que el Banco Central de Reserva (BCR) ha intervenido en varias ocasiones para moderar la tendencia. “Desde el punto de vista macroeconómico los fundamentos son muy sólidos para el sol, y hay una caída global del dólar por el ciclo de bajas de tasas de la Fed, con el que el flujo de capitales se va a monedas de mayores retornos. Pero en lo político sí podría haber vientos en contra del sol, aunque tendría que surgir algo (una candidatura con posibilidades) muy extremo para que cambie mucho la tendencia del dólar”, agrega Ramos. Omar Manrique

Antes de las elecciones, el dólar seguiría cediendo frente al sol, según el economista y periodista Omar Manrique, editor de Finanzas por 10 años y egresado de la PUCP.

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