En simultáneo, los expresidentes Pedro Castillo y Alejandro Toledo, recluidos en el penal Barbadillo (Ate), han iniciado gestiones para obtener un indulto. Mientras Castillo acumula su séptimo pedido, Toledo realiza por primera vez un trámite de este tipo, en un contexto donde José María Balcázar se alista para dejar el Gobierno.

Ninguno de los dos exmandatarios cumple con el requisito de contar con una sentencia firme —confirmada en segunda instancia tras una apelación—, condición necesaria para acceder a un indulto. Ambos tienen recursos pendientes en sus respectivos casos.

El nuevo pedido de gracia presidencial a favor de Castillo fue presentado por Tomás Soldevilla, uno de los fundadores del extinto partido A.N.T.A.U.R.O. Antes de este recurso, ya se había presentado otra solicitud de indulto que actualmente está en fase de subsanación, con plazo de vencimiento el 14 de julio. Ambos trámites serán evaluados por la Comisión de Gracias Presidenciales del Ministerio de Justicia.

Por su parte, Toledo solicitará un indulto humanitario al Gobierno, argumentando su estado de salud “grave”. Su abogado, Carlos Torres Caro, detalló que el exmandatario —quien acumula dos sentencias en primera instancia por lavado de activos— le envió una autorización escrita para gestionar este beneficio. La solicitud, aún en elaboración, invocará la Ley 32181, la cual, según indicó el letrado a RPP, “establece claramente que toda persona con más de 80 años tiene la posibilidad, si así lo autoriza el Poder Judicial, de cumplir su pena no en prisión sino en su domicilio”. El pedido será presentado el 28 de julio ante la nueva presidenta, Keiko Fujimori.

Cabe recordar que Toledo ya había intentado acogerse a la Ley 32181, pero el juez Richard Concepción le negó la excarcelación debido a que la sentencia no era firme. Por ello, su defensa ha presentado un nuevo recurso.

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