Lo que comenzó como un día normal se convirtió en una emergencia para la familia de "Pandita", un perro que sufrió un repentino y grave deterioro en su salud y que hoy necesita exámenes veterinarios para determinar el origen de su enfermedad. La dueña del animal contó a La República que todo ocurrió la tarde del último martes. Durante la mañana, el perro había permanecido descansando debido al intenso calor y no había mostrado signos fuera de lo habitual. Sin embargo, alrededor de las 4:00 p. m. empezó a caminar con dificultad.

"Salió cojeando de una patita y pensé que de repente era un calambre o que el calor le había afectado. Cuando regresó ya no podía ni siquiera subir un pequeño escalón para entrar a la casa", relató. Horas más tarde, Pandita comenzó a presentar síntomas graves, como fiebre y dificultad para respirar. Los dueños intentaron conseguir atención veterinaria de emergencia, pero los costos de los análisis superan sus posibilidades.

Un perro llamado "Pandita" experimentó un repentino deterioro en su salud, requiriendo exámenes veterinarios urgentes para determinar el origen de su enfermedad. Su familia busca ayuda económica. Al ver que Pandita seguía agitado y con respiración acelerada, su dueña intentó refrescarlo con agua y un ventilador, creyendo que era un golpe de calor. Pero el cuadro empeoró con el paso de las horas. Ante la gravedad, la familia lo llevó de emergencia a una veterinaria, donde le detectaron fiebre de 39 grados y le aplicaron varias inyecciones para controlar el dolor, la inflamación y la temperatura. Sin embargo, al regresar a casa, Pandita seguía con respiración agitada y sin mostrar mejoría. Cerca de las 9:00 p. m., sus dueños volvieron a salir en busca de atención. Como la mayoría de establecimientos ya estaban cerrados, un mototaxista los ayudó a contactar a un médico veterinario particular que atendía emergencias. El especialista evaluó nuevamente al perro, confirmó que seguía con fiebre y le aplicó un nuevo tratamiento, además de vitamina B12. Pese a ello, el animal continuó con dificultades para respirar durante toda la noche. Dos veterinarios atendieron el caso y ambos compartieron la misma preocupación por el estado del can.

Actualmente, Pandita continúa delicado y su familia busca reunir los S/200 que cuestan los exámenes —una ecografía y un hemograma— que permitan identificar la enfermedad que provoca su rápido deterioro. “La doctora me dijo que necesitaba una ecografía y análisis completos para revisar cómo estaban sus órganos, pero en ese momento no tenía ese dinero. Yo quiero salvar a mi perrito, pero no cuento con ese presupuesto”, señaló la dueña. A la mañana siguiente del episodio, la familia acudió a otro centro veterinario con la esperanza de realizarle esos estudios, pero el costo superaba sus posibilidades económicas.

“Yo dormí en la sala para vigilarlo porque no quería que se escondiera debajo de la cama. Por momentos parecía tranquilizarse, pero luego volvía a agitarse”, recordó la propietaria sobre la noche en que el perro comenzó a cojear y horas después respiraba con dificultad. Ahora, la familia hace un llamado a las personas que deseen brindar apoyo para que su mascota pueda acceder a la atención veterinaria que necesita y conocer qué está causando el cuadro. Su número de Yape es +51 943 727 366.

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