El domingo 1 de junio, a partir de la 1:00 p.m., el nuevo terminal del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez inició oficialmente operaciones, tras una pausa técnica de 12 horas para trasladar equipos, aeronaves y personal. Este hito marcó el cierre definitivo del antiguo terminal ubicado en la avenida Elmer Faucett y forma parte del plan de modernización de la principal infraestructura aeroportuaria del país. El nuevo terminal se encuentra en la avenida Morales Duárez (Callao).

Ese mismo día, a las 8:00 a.m., se abrieron por primera vez las puertas del nuevo terminal de pasajeros. Sin embargo, en paralelo, la Defensoría del Pueblo realizó una visita de supervisión y detectó una serie de deficiencias que podrían afectar la atención a los usuarios. Entre los problemas identificados destaca la limitada capacidad vial de ingreso y salida. También se reportó la falta de agua en algunos servicios higiénicos y bebederos, el funcionamiento intermitente de ciertos ascensores y una ubicación inadecuada de estructuras metálicas como separadores de cinta, que obstaculizan el paso.

Además, observaron que la señalización aún es insuficiente y que no todos los puntos del aeropuerto cuentan con orientadores o personal capacitado para brindar apoyo a los usuarios. La Defensoría del Pueblo anunció que elaborará un informe con todas las observaciones realizadas y lo enviará a Lima Airport Partners (LAP), empresa a cargo de la operación del aeropuerto.

La gerente de Comunicaciones de LAP, Rocío Espinoza, señaló a RPP que buscan “acercar el combustible a las aeronaves” tras reportes de pasajeros que esperaban más de dos horas por el abastecimiento. “Ahorita justamente tenemos una reunión con la Dirección General de Aeronáutica Civil para que permita que cierto tipo de transporte pueda acercar el combustible a las aeronaves, que son temas que se van presentando también en una operación real y que queremos solucionarlo lo más pronto con la autoridad para tener ese permiso y poder agilizar los flujos”, indicó. El primer vuelo comercial desde el nuevo terminal del Aeropuerto Jorge Chávez será hacia Atlanta (EE.UU.), operado por Latam Airlines Perú, con capacidad para 233 pasajeros. Ese mismo día también llegaron vuelos desde Madrid (Iberia), São Paulo (Sky Perú) y Santiago de Chile (Sky Chile). La nueva infraestructura cuenta con 46 mangas de embarque directo, 27 fajas de equipaje, tomógrafos 3D y una plataforma 100 % remota. Según el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), el terminal podrá atender hasta 30 millones de pasajeros en su primer año y proyecta alcanzar los 40 millones al 2026. En cuanto al acceso, el ingreso será exclusivamente vehicular por la avenida Morales Duárez. No se permitirá el acceso peatonal debido a la distancia de aproximadamente 3 km entre la vía pública y el terminal. La zona de desembarque del nuevo aeropuerto Jorge Chávez tiene una permanencia máxima de 10 minutos; superar ese tiempo generará una multa de S/ 40, como parte de una política para evitar congestión. La vía de acceso cuenta con cuatro carriles en ambos sentidos y se conecta con las avenidas Faucett, Colonial, Argentina y Venezuela. El único servicio público autorizado para ingresar al terminal es AeroDirecto, un sistema de buses que conectará el aeropuerto con cinco rutas en Lima y Callao: Norte (Los Olivos), Centro (Plaza San Martín), Sur (Galerías Brasil), Quilca (Callao) y Ventanilla. Este servicio funcionará desde el lunes 2 de junio, de 5:00 a.m. a 11:00 p.m. Con una inversión superior a los US$ 2,000 millones, el nuevo Jorge Chávez se posiciona como uno de los cinco aeropuertos con mayor capacidad en Sudamérica. La obra fue presentada en una ceremonia encabezada por la presidenta Dina Boluarte, junto con autoridades del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y representantes del sector aeronáutico. Este megaproyecto refuerza el compromiso del Estado con la modernización de la infraestructura del país, fomentando la competitividad regional, el empleo y el desarrollo del turismo.

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