Durante la madrugada del 1 de julio, dos suboficiales de la Policía Nacional fueron víctimas de un violento asalto mientras patrullaban en el distrito de Jacobo Hunter, en Arequipa. Los delincuentes lograron llevarse un fusil AKM, dos pistolas de reglamento, municiones y otras pertenencias, lo que activó una investigación policial y fiscal por el riesgo que implica que armamento oficial quede en manos de una organización criminal.

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El ataque ocurrió en la urbanización Santa Mónica, específicamente en la calle Tiabaya. Los suboficiales Kenyi Russel Machaca Chura y Leonardo Nicolás Lastarria Llasa se encontraban dentro del patrullero asignado a la comisaría Andrés Avelino Cáceres cuando fueron sorprendidos por al menos dos sujetos armados que descendieron de un vehículo, abrieron las puertas de la unidad y los redujeron mediante amenazas y agresiones físicas.

Tras golpearlos, los delincuentes les arrebataron el armamento institucional —que incluía el fusil AKM con sus cargadores abastecidos y las dos pistolas de reglamento—, así como teléfonos celulares, dinero, llaves del patrullero y municiones. La fuga de los asaltantes quedó registrada por cámaras de seguridad de la zona.

Después del asalto, los dos efectivos fueron trasladados al centro de salud Javier Llosa García para recibir atención médica por las lesiones sufridas. Posteriormente, quedaron a disposición de las diligencias correspondientes mientras se investiga su actuación durante el incidente.

Las investigaciones no solo apuntan a los responsables del robo del fusil AKM, dos pistolas y municiones, sino también a la actuación de los dos suboficiales agraviados. Los órganos de control de la Policía Nacional evaluarán si estos permanecían en la zona de patrullaje asignada y qué medidas adoptaron para resguardar el armamento estatal. Fuentes policiales indicaron que cada patrullero tiene una hoja de ruta con el sector de vigilancia, y cualquier desvío o detención debe ser reportado a la central de monitoreo. De hallarse responsabilidad administrativa, los efectivos podrían enfrentar sanciones disciplinarias, y el caso también será revisado por la Fiscalía Militar Policial al involucrar armas institucionales y personal en funciones oficiales.

En paralelo, la Policía desplegó operativos en varios puntos de Arequipa para dar con los autores del asalto y recuperar el arsenal, considerado de alto riesgo por su posible uso en otros delitos. Como parte de estas diligencias, fueron intervenidos Fernando Orellana Manzano y Víctor Machaca. Según el trabajo de Inteligencia, ellos habrían trasladado el vehículo usado en la fuga hasta una cochera en el distrito de Cerro Colorado. Durante la intervención, uno de los sospechosos portaba la llave del automóvil y a ambos se les encontró pequeñas cantidades de droga. En la inspección del vehículo también se halló parte de la indumentaria que habría sido usada en el asalto. No obstante, hasta el momento no se ha corroborado con pruebas su participación directa en el robo.

El robo de armas que dejó una herida a la Policía de Arequipa (Foto: Composición GEC)

El fusil AKM, las dos pistolas de reglamento y el resto del material sustraído siguen siendo buscados por las autoridades, mientras la Policía Nacional, el Ministerio Público y la Fiscalía Militar Policial mantienen abiertas las diligencias para reconstruir cómo ocurrió el asalto. En paralelo, se busca determinar todas las responsabilidades derivadas de este caso. Las investigaciones continúan en curso para dar con el paradero del armamento robado a los dos suboficiales en Arequipa.

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