Científica peruana reconocida con premio global por papas biofortificadas La científica peruana Gabriela Burgos, investigadora del Centro Internacional de la Papa (CIP), fue distinguida como una de las Principales Pioneras Agroalimentarias 2026 por la Fundación del Premio Mundial de la Alimentación. El reconocimiento llega por su innovador trabajo en el desarrollo de papas y camotes biofortificados, cultivos enriquecidos con micronutrientes esenciales como hierro, zinc y provitamina A, diseñados para combatir la anemia y otras formas de malnutrición. Burgos, quien lleva más de dos décadas promoviendo el uso de cultivos básicos para mejorar la nutrición, recibirá la distinción en octubre próximo. Con este galardón, pasa a integrar una lista global de innovadores excepcionales que el programa reconoce por impulsar soluciones transformadoras frente a los desafíos mundiales de la seguridad alimentaria. Según la Agencia Andina, las investigaciones de Burgos han transformado la papa y el camote en herramientas clave contra el hambre oculta. Su trabajo se ha centrado en incrementar tanto la concentración como la biodisponibilidad de micronutrientes esenciales en estos alimentos, que forman parte de la dieta diaria de millones de personas. El enfoque busca que estos cultivos, ya consumidos masivamente, se conviertan en vehículos efectivos para reducir deficiencias nutricionales, especialmente de hierro y zinc, que afectan a poblaciones vulnerables. La científica peruana, cuyo trabajo ha sido reconocido a nivel internacional, demuestra cómo la investigación aplicada puede generar impacto directo en la salud pública. Su labor en el CIP ha sido clave para posicionar a la papa biofortificada como una alternativa viable y sostenible para combatir la anemia, un problema que persiste en regiones con alta dependencia de este tubérculo en la alimentación cotidiana.

La anemia sigue siendo un importante problema de salud pública en la sierra central del Perú, y es allí donde la científica lidera actualmente esfuerzos para incorporar las variedades de papa biofortificadas con hierro en la alimentación habitual de mujeres y niños. Como parte de su labor, dirigió los primeros estudios en humanos que demostraron que el hierro presente en este tubérculo es altamente biodisponible y que estas variedades pueden proporcionar hasta la mitad de la cantidad de hierro que requieren las mujeres que viven en regiones donde el consumo de papa es elevado. La agencia destaca que esta opción representa una solución práctica para combatir la enfermedad, pues es un cultivo ampliamente aceptado por la población de esta zona del país. “Basta con incorporar estas variedades en lugar de las convencionales dentro de su alimentación habitual”, refiere el medio. La implementación del proyecto abrirá nuevas posibilidades para mejorar la salud y la nutrición de miles de familias en el país. La científica también lideró el desarrollo y la validación de estas papas biofortificadas, un trabajo que comenzó con sus hallazgos previos y que ahora se traduce en una intervención directa en la sierra central.

Leer artículo completo en larepublica.pe →