Nilson Montenegro Valencia, el conductor colombiano de la camioneta en la que el Ejército peruano asesinó a cuatro civiles en Colcabamba, tenía una condena de nueve años de prisión en su país por tenencia ilegal de armas y figuraba como presunto integrante de la organización criminal del narcotraficante 'Jota', según reportó la Policía colombiana a la Dirección Antidrogas del Perú. Las actividades de esa banda se concentran en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).

De Montenegro, nacido el 3 de marzo de 2001 en Cali, se sabe poco o nada. Los sobrevivientes de la masacre del 25 de abril de este año apenas lo conocían como un futbolista que participaba en torneos locales de la Copa Perú con equipos del distrito de Pucacolpa (provincia de Huanta, Ayacucho), una zona por donde transitan cargamentos de droga que salen del Vraem.

“Nilson era un jugador colombiano, un jale que lo había traído para un campeonato por el aniversario del pueblo de Huallhua (Tayacaja, Huancavelica). Él iba a jugar para mi equipo Sport Buena Libra. Lo contacté a través de un amigo que dijo que el colombiano era bueno con la pelota y cobraba 250 soles. Solo así lo conocía”, relató Jhonatan Águila Gutiérrez, uno de los pasajeros que resultó herido en la masacre de Colcabamba.

El colombiano Nilson Montenegro, acribillado en la masacre de Colcabamba fue condenado por tenencia ilegal de armas. Foto: composición LR

La respuesta de la Dirección Antinarcóticos (DIRAN) de Colombia a la consulta de agentes peruanos de la División de Investigaciones Especiales (DIVINESP) de la Dirandro reveló un expediente oculto. Nilson Montenegro Valencia, el colombiano detenido por el quíntuple homicidio en Colcabamba, era un prófugo de la justicia.

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El expediente oculto

Montenegro había sido detenido el 12 de noviembre de 2021 en Santiago de Cali. Durante la intervención policial, se deshizo de una pistola de 9 mm prefabricada con ocho balas y huyó. Aunque fue capturado y enjuiciado, el 22 de febrero de 2023 el Juzgado 18.° Penal del Circuito de Cali lo condenó a nueve años de prisión. Sin embargo, nunca se presentó a la audiencia; abandonó Colombia, donde residía con sus padres y dos hermanos menores.

En su defensa, alegó inocencia y sostuvo que el arma no le pertenecía. Pero los policías Jhon Izquierdo Peñaranda y Juan González Luján lo reconocieron justo cuando arrojó el arma en plena vía pública, dejándolo sin explicaciones.

El colombiano Nilson Montenegro Valencia, quien el 12 de diciembre de 2025 ingresó al Perú huyendo de una condena de nueve años de prisión por tenencia ilegal de armas en su país, se instaló en el Vraem y se vinculó al narcotráfico. Una vez allí, según fuentes antidrogas, se relacionó con Wilder Caysahuana Estrada, alias 'Jota', un narcotraficante que compraba droga en Canayre, provincia de Huanta, Ayacucho. Entre Pucacolpa, donde Montenegro jugaba fútbol, y Canayre, donde operaba 'Jota', hay una distancia de 11 horas en vehículo.

La Policía Antidrogas no había detectado que Montenegro era uno de los allegados de 'Jota'. Los agentes de la DIVINESP investigaban a la mafia del narcotraficante cuando, el 25 de abril, el colombiano fue asesinado en Colcabamba. Recién 27 días después, el 22 de mayo, 'Jota' fue capturado en Santa Rosa de Quives, en la sierra de Lima. Hasta ese momento, la DIVINESP ignoraba la identidad del colombiano.

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La coca nostra

Durante la vigilancia con video a 'Jota', los agentes de la DIVINESP detectaron a Nilson Montenegro visitando al narcotraficante en su guarida de Santa Rosa de Quives. Es decir, Montenegro se trasladaba desde Ayacucho hasta el centro de operaciones de 'Jota' para conversar, y no precisamente sobre el campeonato de la Copa Perú en Pucacolpa.

De acuerdo con los reportes de inteligencia de la Dirandro, Nilson Montenegro, un prófugo de la justicia colombiana y hombre cercano al narcotraficante 'Jota', formaba parte de la red de proveedores de cocaína del Vraem. Se encargaba de reclutar a los 'mochileros' que cargaban los alijos de droga desde la zona de producción hasta los centros de acopio, donde los camuflaban entre las estructuras de camionetas 4x4 con destino a Lima. Por estos hechos, la Policía antidrogas continúa indagando qué tipo de vínculo mantenía Montenegro con los ocupantes de la camioneta acribillada por el Ejército. larepublica.pe

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