El crédito suplementario de 9 mil millones de soles propuesto por el Ejecutivo ha desatado un debate sobre el manejo del presupuesto público en la recta final del gobierno interino de José María Balcázar. La iniciativa busca financiar obras, servicios públicos y otras medidas durante el 2026, incluyendo el pago de beneficios a los trabajadores del régimen CAS (Contrato Administrativo de Servicios).

El excandidato presidencial Roberto Sánchez llegó a Palacio de Gobierno junto a su nueva bancada de Juntos por el Perú, conformada por el senador electo José Castillo –hermano del golpista Pedro Castillo– y la diputada electa Yenifer Paredes, cuñada del exmandatario. “Solicitamos formalmente una reunión para tratar sobre la agenda única del crédito suplementario”, declaró Sánchez a la prensa a su salida. El congresista comparó la magnitud del monto: “Son nueve mil millones de soles. Realmente, en los últimos cinco años no se ha planteado un crédito suplementario de esa magnitud”.

Lo que Sánchez busca es que ese tema sea visto por el próximo Congreso, donde su bancada cuenta con 32 diputados y 14 senadores. Es decir, tener un mayor peso en el destino de los recursos. La Comisión de Presupuesto ya aprobó su dictamen el pasado martes, 18 días después de que se presentara el proyecto de ley.

El paquete se divide en dos partes: la primera destina 4,160 millones de soles a un crédito suplementario general; la segunda habilita 5,436 millones más en canon y regalías para regiones y municipios. El Consejo Fiscal lleva meses insistiendo en el riesgo de aprobar normas sin fuentes claras de financiamiento.

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