Con 62 años, tres hijos y una enfermedad crónica que limita su movilidad, Antenor Yarihuamán decidió emprender su primera carrera universitaria: Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Su meta es convertirse en abogado para contribuir a la defensa de las personas con discapacidad.
Cada semana, Yarihuamán viaja desde San Ramón, en Chanchamayo (Junín), donde reside, hasta la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Decana de América, en Lima, para asistir a clases. La motivación para iniciar esta aventura académica surgió durante la pandemia, mientras ayudaba a sus hijos con las tareas escolares. Fue entonces cuando uno de ellos le preguntó: “Papá, ¿por qué no estudias una carrera superior?”.
Pese a las dificultades que enfrenta por su salud, nada ha impedido que se desempeñe como estudiante de Derecho en la UNMSM. Su historia es un ejemplo de superación sin límites, demostrando que la edad y las adversidades no son obstáculos para cumplir los sueños.
El camino para ingresar a la universidad San Marcos y cumplir el sueño que siempre tuvo
Antenor, exintegrante de las Fuerzas Armadas, sufre de espondilitis anquilosante, un mal reumático crónico que afecta su columna vertebral y limita su movilidad. Esa condición lo llevó a postular en marzo de 2024 por la modalidad para personas con discapacidad y logró una vacante en la universidad que siempre admiró. “Me interesé por los balotarios de San Marcos y por la estructura de sus preguntas”, afirmó.
Gracias a la Beca Inclusión del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec), puede financiar sus viajes semanales desde Chanchamayo, así como su hospedaje y alimentación durante los días que asiste a clases en la capital. Para reducir el desgaste físico, ha organizado su horario académico y solo acude a la universidad los martes y miércoles. Cuando el dolor le impide asistir, sus compañeros, que en su mayoría tienen apenas 17 años, graban las clases para que pueda mantenerse al día. Así, con 62 años, 3 hijos y una enfermedad crónica, este estudiante de Derecho recorre la ruta de Junín a Lima para cumplir el sueño que siempre tuvo.
Los compañeros de Antenor Yarihuamán son mucho menores, pero lo apoyan en clases.
Busca contribuir a la defensa de personas con discapacidad
Su objetivo profesional no es litigar, sino especializarse en derecho administrativo para asesorar en políticas públicas y servicios sociales, con énfasis en la defensa de las personas con discapacidad. A través del Derecho, Antenor aspira a aportar a la sociedad y fortalecer los servicios públicos. En un mensaje recogido por la UNMSM, se dirige a los jóvenes y los invita a no abandonar sus sueños, pese a las dificultades. "Nunca es tarde. Los límites los pone uno mismo. La discapacidad no es incapacidad, sino una oportunidad para enfrentar retos y superarlos. No hay límites cuando uno se propone alcanzar sus metas", indicó.
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