Miles de personas salieron a las calles a celebrar la clasificación de Marruecos frente a los Países Bajos después de seguir un partido que mantuvo despierto al país hasta la madrugada. La capital marroquí, Rabat, amaneció envuelta en el eco de los cánticos, las vuvuzelas y los cláxones después de que los aficionados celebraran hasta el amanecer la victoria de los Leones del Atlas. La noche había comenzado antes: desde las 2:00 a.m., hora del inicio del encuentro en Marruecos, los gritos de emoción se propagaban por los barrios de la capital. Cada ocasión de peligro, cada intento y el gol de la selección marroquíes eran recibidos con gritos que se oían desde las ventanas, los balcones y las calles donde muchos vecinos siguieron el partido junto a familiares y amigos. Tras la victoria, miles de personas -la mayoría de ellas vestía la camiseta de la selección- salieron inmediatamente a las calles, decenas de coches recorrían las principales avenidas ondeando la bandera nacional y haciendo sonar sus cláxones. ¡Ahora no me importa irme a trabajar!, gritaba entre risas un joven desde la calle, a pocas horas de tener que incorporarse a su trabajo después de una noche sin dormir. Los cánticos de Dima Maghrib (Siempre Marruecos) resonaron durante horas en una celebración que se prolongó hasta el amanecer. Miles de aficionados marroquíes recibieron eufóricos el triunfo en penales sobre Países Bajos, con lo que accedieron a los octavos de final del Mundial 2026.

Miles de marroquíes celebraron hasta el amanecer el triunfo en penales sobre Países Bajos que clasificó a los Leones del Atlas a octavos del Mundial 2026. Desde las 2:00 a.m., hora local, los gritos de emoción por cada ocasión de peligro y el gol se propagaron por barrios de Rabat. Tras la victoria, miles con camisetas de la selección salieron a las calles, donde decenas de coches recorrieron avenidas ondeando la bandera nacional y haciendo sonar cláxones, mientras los cánticos de "Dima Maghrib" resonaron hasta el amanecer. "¡Ahora no me importa irme a trabajar!", gritó entre risas un joven a pocas horas de incorporarse a su trabajo tras una noche sin dormir. (Fuente: EFE)

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