Tras más de 50 días de protestas que ya fueron controladas por las fuerzas del orden, los cancilleres del Mercosur expresaron su apoyo político al gobierno de Rodrigo Paz Pereira, en un contexto marcado por el giro económico que vive el país con la liberación del dólar fijo, medida que regía desde hace casi 15 años. El respaldo fue canalizado a través de un mensaje oficial del bloque regional, que también destacó la importancia de la estabilidad democrática en la región.

“No debemos olvidar jamás que la estabilidad democrática y el orden constitucional de cada uno de nuestros países constituye un interés común”, declaró el canciller paraguayo Rubén Ramírez, quien ostenta la presidencia pro tempore del Mercosur. La declaración se da en un momento clave para el grupo, que se prepara para iniciar negociaciones formales de un acuerdo de asociación económica con Japón, similar a un Tratado de Libre Comercio (TLC).

Dichas negociaciones arrancarán luego de dos reuniones previas, realizadas en enero y marzo del 2025, en las que se produjo un “intercambio de información” entre las partes, según informó el bloque sudamericano. El respaldo del Mercosur llega en medio de la transición económica boliviana y el fin del dólar fijo, un cambio que el gobierno de Paz Pereira impulsa como parte de su nueva política financiera.

El respaldo del Mercosur llega en un momento clave para Bolivia. Foto: AFP. Bolivia puso fin este lunes al tipo de cambio fijo que regía desde 2011 y adoptó un régimen cambiario flexible, en medio de la escasez de divisas y la crisis económica que atraviesa el país. El Banco Central fijó la primera cotización oficial en 9,73 bolivianos por dólar, frente a los 6,96 bolivianos anteriores, lo que representa una devaluación cercana al 40%. A partir de ahora, el valor de la divisa se actualizará diariamente con base en el promedio de las operaciones de compra realizadas por el sistema financiero. La administración de Paz Pereira aguanta el embate, pero a un costo alto, sobre todo ante el deterioro económico. Según datos del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, antes del inicio de las manifestaciones se vaticinó una contracción del PIB de más del 3% para este año, el peor desempeño de la región. Marcelo Silva, politólogo y profesor de la Universidad Mayor de San Andrés, advirtió a *El País* que, aunque el mandatario de derecha optó por una buena estrategia de desgaste y negociación, “la percepción ciudadana con relación a su Gobierno no es la mejor”. lr.pe El Gobierno de Rodrigo Paz defiende que la liberación del tipo de cambio fijo busca unificar el mercado cambiario, atraer dólares y reducir las distorsiones generadas por la brecha entre el tipo oficial y el paralelo. Esta decisión se da en medio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acceder a un financiamiento de 2.500 millones de dólares. El organismo había recomendado abandonar el tipo de cambio fijo ante el deterioro de las reservas internacionales. Especialistas advierten que la depreciación del boliviano podría encarecer los bienes importados y presionar la inflación, aunque consideran que un tipo de cambio más cercano al mercado favorecería las exportaciones y la competitividad de la economía. El cambio marca el fin de uno de los pilares de la política económica de los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce, en un contexto de caída de reservas, menor ingreso de divisas y desaceleración económica.

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