Detrás del mostrador de una ferretería que lleva más de dos décadas firme en Lima Sur están Alberto y Sonia, esposos y socios que levantaron un negocio que hoy es el sustento de toda su familia. La historia comenzó en el año 2000, pero su vínculo con el rubro venía de antes: Alberto trabajaba haciendo repartos en una ferretería y Sonia se desempeñaba en ventas en el mismo local. Fue allí donde ambos conocieron el oficio y, con el tiempo, descubrieron que podían independizarse.

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El impulso fue claro: sacar adelante a sus tres hijos y darles estudios. Empezaron en un pequeño local alquilado, solos, sin personal y con poco capital. “Mi esposa se quedaba en la tienda y yo salía a repartir en triciclo. Nosotros mismos cargábamos y descargábamos. Como se diría en criollo, con sudor y lágrimas”, recuerda Alberto. Con el tiempo, el negocio creció. Hoy venden cemento, fierro, ladrillos, agregados y accesorios para construcción, en un rubro donde la competencia es dura y los márgenes cada vez más ajustados.

Conoce la historia de esta pareja que lleva más de 25 años trabajando juntos en su ferretería y cómo la confianza de sus clientes los convirtió en referentes de la construcción. Foto: Estefany Valladares. Al inicio, don Alberto repartía cemento y otros materiales en su triciclo. Con los sacos al hombro, él mismo se encargaba de entregar y despachar cada pedido. Foto: Estefany Valladares.

Desde hace cuatro años, Alberto y Sonia forman parte de Progresol, la red de ferreterías más grande del Perú, lo que les ha permitido acercarse más a los maestros de construcción. “Gracias a las capacitaciones, hemos mejorado nuestra forma de vender, atender y organizarnos. Eso nos ha ayudado a crecer y a mover más ventas”, destaca Sonia. Además, se han modernizado: ahora reciben pedidos por WhatsApp, trabajan con pagos digitales y cuentan con movilidad propia y personal.

Conoce la historia de esta pareja que lleva más de 25 años trabajando juntos en su ferretería y cómo la confianza de sus clientes los convirtió en referentes de la construcción. Foto: Estefany Valladares.

Sin embargo, aseguran que su mayor fortaleza no está solo en lo que venden, sino en cómo atienden. “Hay que ser cordial, cumplir lo que prometes y ganarte la confianza del cliente”, afirma Sonia. Para la pareja, la ferretería ha sido mucho más que un negocio; ha sido la herramienta con la que sacaron adelante a su familia. “Todo esto empezó por nuestros hijos, pero también por las ganas de crecer juntos”, resume Sonia.

Conoce la historia de esta pareja que lleva más de 25 años trabajando juntos en su ferretería y cómo la confianza de sus clientes los convirtió en referentes de la construcción. Foto: Estefany Valladares.

WhatsApp se ha convertido en una herramienta clave para muchas ferreterías. Bien usado, puede ayudarte a cerrar más ventas, ahorrar tiempo y fidelizar clientes. Por ello, aquí te damos cinco tips que te ayudarán:

En la atención por WhatsApp, la velocidad es clave: si demoras, el cliente puede comprar en otra ferretería. Para agilizar, ten listas respuestas rápidas para consultas comunes como stock, precios, delivery o formas de pago; así ahorras tiempo y atiendes mejor. Al enviar cotizaciones, detalla precios, cantidades y tiempos de entrega. Cuanto más claro sea todo, más rápido cerrarás la venta. También es recomendable usar fotos reales de tus productos, ya que mostrar el material ayuda a que el cliente se sienta seguro de lo que va a recibir. Por último, haz seguimiento sin ser invasivo: si un cliente pidió cotización y no respondió, puedes escribirle: “¿Te ayudo con algo más?”.

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