La infraestructura educativa en el Perú ha tenido varios hitos en las últimas décadas. Durante el gobierno de Manuel A. Odría (1948-1956) se impulsaron las grandes unidades escolares; luego, en el régimen de Alberto Fujimori, se construyeron los Colegios Perú-BIRF. Más adelante, el segundo gobierno de Alan García modernizó la infraestructura de los colegios emblemáticos a partir del 2009. Ese mismo año se creó el Programa de Mantenimiento Preventivo de los colegios públicos, por el cual los directores reciben recursos para atender necesidades básicas de sus planteles. Sin embargo, en los últimos años las transferencias han sido insuficientes —alrededor de 5 mil soles por local escolar— y, además, suelen efectuarse con mucho retraso.

En la actualidad, también destaca la construcción de las Escuelas Bicentenario, iniciativa desarrollada en el marco del acuerdo Gobierno a Gobierno suscrito con el Reino Unido e inauguradas por la presidenta Dina Boluarte. Frente a este panorama, Keiko Fujimori anunció durante el debate que, de llegar a la Presidencia, construirá 3 mil locales escolares. La propuesta resulta pertinente si se considera que cerca de 20 mil instituciones educativas requieren restitución. El nuevo gobierno debería formular no solo un programa de cinco años, sino también una estrategia de mediano y largo plazo que permita avanzar en la solución de este problema.

Para garantizar un mantenimiento adecuado de los colegios públicos, el nuevo gobierno debería gestionar de inmediato ante el Congreso y el MEF un crédito suplementario de mil millones de soles a fin de que, a más tardar en octubre, los directores dispongan de recursos para acondicionar sus colegios con miras al año 2027.

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